Archivo Octubre, 2009
CUANDO SÓLO IMPORTA LA APARIENCIA.
Por Rosa - Uncategorized - 31 Octubre 2009
He leído la noticia de que la Unión Europea (o sea, los jefes de Estado y de Gobierno, entre otros el nuestro), han cedido ante el Presidente de la República Checa Vaclav Klaus (nada que ver con el gran Vaclav Havel) y han consentido que en su país no se aplique la Carta de Derechos Fundamentales. O sea, que para que la República Checa firme el Tratado de Lisboa los checos serán excluidos de la protección de los derechos fundamentales recogidos en la Carta.
Esto es lo que pasa cuando no se ponen límites para los acuerdos, cuando los pactos se convierten en un fin en sí mismo y no en un instrumento para el progreso de los países y de la sociedad. Esto es lo que pasa cuando quienes se sientan en el Consejo Europeo son una cuadrilla de paniaguados que sólo aspiran a tener la fiesta en paz y que no tienen otra preocupación respecto de Europa que aparentar que las cosas funcionan. Esto es lo que pasa cuando no hay liderazgo político europeo; esto es lo que pasa cuando los gobernantes que nos han tocado en desgracia están sólo preocupados por el titular del informativo. Esto es lo que pasa cuando aparentar es más importante que ser.
¿Qué sentido tiene que se haga una excepción con la República Checa en la aplicación de la Carta? ¿Cabe mayor traición a la propia idea de Europa que hacer una excepción, nada menos que del cumplimiento de los derechos fundamentales, a uno de los países de la Unión? ¿Se imaginan ustedes que se sometiera a votación una Constitución y se les diera a los ciudadanos la opción de quitar de ella lo que no les gustara, a elegir el menú?
No se conoce pensamiento alguno al respecto de nuestro sonriente Presidente. Él sólo se preocupa de las cosas importantes: sonreír con el logo de la Presidencia de turno de la Unión. Y buscar a un candidato, cuanto más desconocido mejor, para presidir la Unión cuando entre en vigor el nuevo Tratado. En eso se parece a la inmensa mayoría de los que se sientan en el Consejo; todos están unidos en el afán de que el nuevo Presidente, –ese que ocupará el cargo por dos años y medio para, según nos contaron, caminar hacia una Europa más política– les moleste lo menos posible. Por eso buscan a un desconocido, a algo lo más alejado posible de la imagen de un líder. Como hicieron con el Presidente de la Comisión, el Sr. Barroso. Se trata, al fin y al cabo, de que las cosas no cambien y de que cada cual pueda seguir mandando en su chiringuito; y pasteleando y cambiando abalorios entre ellos cada vez que se juntan ; todo para volver a su país contando a la opinión pública respectiva la cantidad de cosas que se traen para casa. Todo para aparentar que las cosas cambian sin que nada se mueva. Todo para que el nacionalismo de país avance en Europa. Todo para que cada vez nos parezcamos menos a la Europa que diseñaron los padres fundadores; esa que construye y defiende un modelo social para todos los ciudadanos y que promueve en el mundo la democracia y los derechos humanos. ¿Cómo se puede promover en el mundo la defensa de los derechos humanos si permitimos que uno de los países miembros excluya a sus ciudadanos de la Carta de Derechos Fundamentales?
En fin, que es una vergüenza. Y que esto es lo que pasa cuando llegan a las instituciones personas más preocupadas por la propaganda que por la política. Lo dicho: una vergüenza.
LO QUE NOS UNE.
Por Rosa - Uncategorized - 26 Octubre 2009

Ayer domingo se conmemoró el veinticinco aniversario de la aprobación del Estatuto de Autonomía de Guernica. Pensé que un buen lema para llamar a los ciudadanos a encontrarse en la celebración hubiera sido “Lo que nos une”. Porque el Estatuto, más allá del rechazo de aquellos que nunca defendieron el orden constitucional y el acuerdo democrático entre los ciudadanos, es un punto de encuentro entre vascos que ha superado el intento nacionalistas de patrimonializarlo.
Por eso hace tiempo que el nacionalismo institucional, el que lo impulsó junto a otras formaciones políticas, ha renegado de él. No reniegan y/o dicen que está muerto porque porque aspiraren a otra fórmula, a otro modelo. El PNV reniega del Estatuto porque el Estatuto hace mucho tiempo que es de todos los vascos. Reniegan del Estatuto porque su desarrollo ha sido exitoso, porque la inmensa mayoría de los vascos lo han asumido como propio, porque no pueden utilizarlo contra la mitad de los ciudadanos como algo propio del nacionalismo.
Recordando estas cosas pensé en una pancarta que encabezó una de las primeras manifestaciones de Basta Ya en San Sebastián. En ella se podía leer: “Por la Constitución y el Estatuto”. Tras decidir el lema algunos nos decían que pusiéramos sólo por la Constitución, que el Estatuto se desarrollaba en base a ella y por tanto era innecesario mencionarlo…; otros nos decían que pusiéramos sólo por el Estatuto, que dado que este estaba incluido en la Constitución, no había por qué hacer la mención… Los unos y los otros tenían miedo de reivindicar sin complejos lo que nos une; ambos querían que llamáramos a los ciudadanos a manifestarse buscando coartadas, cada cual por una cosa diferente. No cedimos; y salimos a la calle con esa enorme pancarta tras la que caminaron cien mil ciudadanos recorriendo las calles de San Sebastián.
Hoy es un buen día para volver a reivindicar tantas cosas que nos unen. Para volver a poner en valor aquello por lo que nacimos, aquello por lo que peleamos, aquello por lo que mereció y merece la pena todo lo que estamos haciendo. Es un buen día para recordar lo que fueron los movimientos cívicos como Basta Ya, que supieron salir a la calle para posibilitar que nos reencontráramos los que somos mayoría.
Buscando imágenes me he encontrado la crónica de Parsifal respecto de aquel autobús que recorrió España precisamente para eso: para defender la libertad y reivindicar lo que nos une. Me parece un buen día para recordar. Y para celebrar que, gracias a la generosidad y al esfuerzo de tanta gente anónima, ese autobús pudo llevar desde San Sebastián hasta Cádiz, un grito de libertad. Sólo han pasado cinco años y se nos ocurre tan lejano… Merece la pena recordar.
| El Autobús de la Libertad
PARSIFAL |
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| La iniciativa ciudadana ¡Basta Ya! fletaba el día 31 de enero un autobús para ir de San Sebastián, la cuna del no cumplimiento de la Constitución de 1978, a Cádiz, la cuna de las libertades, desde que en 1812 las Cortes proclamaron allí la Constitución conocida como la Pepa. Se trataba pues de un recorrido de alto contenido simbólico. Por el camino al autobús visitaría las ciudades de Burgos, Madrid, Alcobendas, Córdoba y Sevilla, donde se exigiría la libertad recabando el esfuerzo solidario de sus vecinos a quienes se invitaría a firmar el manifiesto de ¡Basta Ya! contra el Plan Ibarretxe, plan que representa el último ataque del nacionalismo a las libertades democráticas.
Primera etapa: Segunda etapa: Tercera etapa: Cádiz: el final del viaje En el Ayuntamiento gaditano Recibimiento en la Diputación En la cuna de la libertad |
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| Balance
PARSIFAL |
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| Los objetivos del Autobús se superaron con creces. Las muestras de solidaridad y cariño fueron constantes y numerosas a lo largo de todo el recorrido. Se recogieron cientos y cientos de firmas contra el Plan Ibarretxe y se oyeron discursos muy claros contra él. Dentro del Autobús reinó la equivalencia de las siglas, tanto valían los del PP como los del PSOE, como los que no tenían ninguna. Y este mensaje fue transmitido con total claridad a los vecinos de las distintas ciudades, a sus representantes y a los medios de comunicación. Asimismo se consiguieron apoyos políticos importantes, como la iniciativa de Teófila Martínez de buzonear en manifiesto contra el Plan Ibarretxe en todos los hogares de Cádiz y la disposición a fletar un autobús que venga a Euskadi cuando la ocasión lo aconseje. El alcalde de Alcobendas, José Caballero también se mostró partidario de confluir en Euskadi en cuanto se le pidiese. No menos importante resultaron los mensajes de Bono y Chaves exigiendo claridad de posturas frente al nacionalismo excluyente a propios y extraños. Por último, el Autobús fue un instrumento de agitación de primer orden que consiguió que el mensaje de Basta Ya a favor de la unión de los demócratas contra el terrorismo y contra el Plan Ibarretxe, que se debe dar no sólo en Euskadi sino en todo España, acaparó durante cuatro días la prensa, la radio y la televisión. | |||
EL PSOE TIRA LOS PRECIOS DE LA JUSTICIA Y LA IGUALDAD.
Por Rosa - Uncategorized - 18 Octubre 2009
Ya está: la igualdad de todos los españoles ha sido vendida por seis votos. Ese es el precio que ha puesto el PNV al PSOE para apoyar unos Presupuestos del Estado Residual que el propio portavoz nacionalista calificó como negativos para encarar la crisis. Y esta es la mercancía -la igualdad de todos los españoles, el interés general, la cohesión, la unidad de mercado, la seguridad jurídica– que los socialistas han estado dispuestos a canjear a cambio de esos seis votos nacionalistas. Seis votos en el Congreso de los Diputados que tienen tras de sí a menos ciudadanos que los que hicieron posible que UPyD tenga una Diputada Nacional. Fíjense si es importante mantener esta Ley Electoral injusta; una ley electoral que le permite al PSOE sacar dos ventajas a la vez: verse primado a la hora de obtener un escaño (poco más de cincuenta mil votos necesitó para ello) y poder chalanear con los nacionalistas, que también fueron primados por la misma Ley (menos votos que nosotros, seis diputados frente a uno).
Resulta tan obsceno el proceso negociador y la conclusión y consecuencias del mismo que si este país tuviera suficiente cuajo y fibra democrática hubiera sido imposible que llegaran a hacerlo. Porque no es sólo que el Congreso de los Diputados se haya convertido en un mercado persa en el que todo se compra y se vende; en el que da igual qué se vota con tal de no perder una votación; en el que lo que se dice y lo que se hace es completamente contradictorio. La cosa es más grave: en el mercado persa, además de venderse la igualdad a precio de saldo, se ha consolidado una alianza perversa entre los que no creen en la necesidad del Estado Nacional y los que tendrían la obligación de defenderlo. Porque esas y no otras son las consecuencias del pacto entre PSOE y PNV: blindar leyes injustas (para que escapen del control de los jueces ordinarios y para que no puedan ser recurridas ni por CCAA, ni por los sindicatos, ni por las asociaciones empresariales); o sea, el PSOE renuncia a defender el interés general y modifica las leyes para que otros tampoco puedan defenderlo.
Sólo en España puede salirle gratis al partido que gobierna ceder a un chantaje similar que pone en riesgo el ordenamiento constitucional y democrático. El PSOE –que hace mucho tiempo que ha perdido el sentido de estado y el sentido de los límites– está tranquilo y piensa que electoralmente no pagarán precio alguno. Se fija en lo que pasa en el PP, en sus escándalos, en su incapacidad para la actuación regeneradora, en el complejo con el que actúa (no hay más que recordar que el PP vasco vino a las Cortes a defender el blindaje) y concluye que con esta oposición mayoritaria no tiene por que preocuparse. Además, y por si fuera poco, el PSOE recuerda lo que pasó en la legislatura anterior: dividió a España entre dos con su proceso negociador con los asesinos de ETA, rompió todos los pactos de estado, humilló alas víctimas del terrorismo y a todos los que defendían la derrota de ETA frente a las cesiones políticas, y volvió a ganar las elecciones.
En el PSOE piensan que no deben cambiar de estrategia porque les vaya mal a otros. Piensan que tienen impunidad, que la gente siempre les disculpará frente a esta derecha a la que cada día descalifican por ultra y por incapaz. En el PSOE tienen muy mala opinión de los ciudadanos; consideran que nadie se va a movilizar por defender los valores positivos; consideran que la porquería, el insulto, la descalificación, resultan rentables desde el punto de vista electoral para la izquierda. En el PSOE piensan que nadie se dará cuenta que han pactado la ley más importante del año con un partido político al que España le importa un bledo; en el PSOE piensan que nadie se percatará de que han pactado la ley de la que dependerán las políticas sanitarias, educativas, fiscales, de vivienda…, con un partido que hoy está en la calle defendiendo a Batasuna/ETA y descalificando la actuación del Estado en la persecución de los cómplices de ETA. En el PSOE piensan que a ellos sí que les permiten los ciudadanos estar en misa y repicando.
Lo triste es que a lo peor tienen razón en el PSOE. A lo peor los ciudadanos lo único que quieren es que –como suele decir Fernando Savater– les dejen en paz. A lo peor tiene razón el PSOE y, escándalo tras escándalo, convenientemente adobado y divulgado, consiguen que sólo vayan a votar los más hooligans de los de cada bando. A lo peor es cierto que el desestimiento crece y que cada vez es más raro encontrar a alguien dispuesto a opinar por sí mismo, dispuesto a tomar libremente sus decisiones. A lo peor tienen razón en el PSOE y no hay apenas nadie que sea consciente de que “el fascismo es lo que ocurre cuando dejamos de prestar atención”, en feliz expresión de Viggo Mortensen. Porque, sin llegar tan lejos, lo que sí es claro es que cuando los ciudadanos dejamos de prestar atención por la política llegan a las instituciones políticos que dejan de prestar atención a los legítimos derechos de los ciudadanos.
A lo peor tiene razón los del PSOE. A lo peor es cierto que la gente perdona actitudes tan claramente contrarias al sentido del decoro como ese pacto que han hecho con los nacionalistas vascos; con estos que no han tardado ni un minuto en poner en práctica el viejo dicho de “Toma el dinero y corre”. Y han corrido, ya lo creo; han corrido al monte a defender, junto a la llamada izquierda abertzale, (esa que los tribunales determinaron que formaba parte de la banda terrorista era ETA) la libertad de los últimos detenidos acusados de estar montando una nueva organización al servicio de ETA. Una vez más, los nacionalistas que pactan con el PSOE han demostrado la fidelidad a sus costumbres: primero, los nuestros; después, el estado de derecho. A lo peor el PSOE tiene razón al creer los españoles se olvidarán de lo que los socialistas han hecho en el Congreso de los Diputados en cuanto escuchen a Rubalcaba criticar al PNV por “salir a la calle” a “defender la estrategia de los que apoyan a ETA”. A lo peor tiene razón el PSOE y los ciudadanos, en vez de castigarles por su impostura, les dan un premio por ser los más frikis del año.
Seguro que los que han pactado con el PSOE se van a encontrar en el monte con los que desde cuarenta y tres ayuntamientos vascos y navarros siguen las instrucciones de esa banda de la que los tribunales determinaron que forman parte. Quizá les den noticias de que lo suyo va bien, de que el gobierno de Rodríguez Zapatero no va a utilizar las leyes en vigor para devolver la dignidad a los consistorios desde los que gobiernan. Quizá les cuenten lo que otros no sabemos pero intuimos. Aunque quizá eso que intuimos no forme parte del pacto. A lo mejor en eso (en lo de mantener a los titulares de partidos políticos que integran el entramado de ETA al frente de los municipios) es el PSOE el que ha tomado la iniciativa.
Pero bueno, a lo mejor el PSOE se equivoca. A lo mejor hay suficientes ciudadanos que no están dispuestos a perdonar esta nueva felonía.
felonía. (De felón).
1. f. Deslealtad, traición, acción fea.
Pues eso. Ahí están los socios del PSOE en alegre biribilketa manifestándose por san Sebastián con los dirigentes de Batasuna; ahí están los que salvan los presupuestos de Zapatero, blindando con Batasuna la libertad de los terroristas a cambio de la igualdad de todos los españoles. Ahí están, disfrutando de toda la impunidad y de todo el amparo que les da la izquierda oficial, la socialdemocracia ambidiestra que nos gobierna. De veras, qué vergüenza.
LOS ESCÁNDALOS, LOS PARTIDOS POLÍTICOS Y LA JUSTICIA.
Por Rosa - Uncategorized - 12 Octubre 2009
La prensa se nos cae de las manos. Es difícil recordar una época tan deprimente en la España democrática; sí, ya sé que aquella en la que los titulares llevaban los nombres del GAL y/o de Filesa fue igualmente tremenda, oscura e insoportable. Pero produce un enorme desasosiego que tantos años después estemos en las mismas. O peor; porque no extraer consecuencias de nuestra historia, no aprender de los errores y de los vicios del pasado y repetir las mismas irregularidades, las mismas acciones escandalosas, resulta punible en sí mismo y endurece la gravedad de los hechos.
Me llama la atención la ceguera con la que partidos políticos, medios de comunicación y comentaristas en general se enfrentan con los escándalos de corrupción (política y judicial) que estamos sufriendo. Salvo honrosas excepciones, todos se preguntan sobre el precio electoral que pagará el Partido Popular por el escándalo del caso Gürtel; o el Partido Socialista por el caso Mercasevilla o el golpe de Benidorm. Incluso hay quien editorializa, por ejemplo, sobre la escasa repercusión a favor del PSOE que el escándalo del Gürtel va a tener, habida cuenta la debilidad de los líderes del PSOE en Valencia y Madrid. Los unos y los otros, desde la misma cicatera perspectiva, piensan en el rédito o el descuento electoral que producirá lo que estamos viviendo; muy pocos se preocupan por los efectos democráticos que está teniendo este asunto. El desapego entre ciudadanía y política es la factura que todos estamos pagando; un desapego que tiene ya consecuencias democráticas. Ambos dos se justifican a sí mismos sacando a relucir lo que el otro hizo o lo que tenía que haber hecho. Ambos dos son responsables de que los ciudadanos sientan un enorme asco, una enorme necesidad de desvincularse de la política.
La banalización en términos democráticos de los escándalos que estamos sufriendo demuestra hasta qué punto es urgente una profunda regeneración democrática de la sociedad española y de sus instituciones. Mientras haya quien eche cuentas de los costes electorales, mientras unos y otros se limiten a tirarse los trastos a la cabeza, mientras sigan conjugando el “tú más”, mientras las reacciones del Partido Popular y del Partido Socialista estén basadas sólo en el cálculo electoral, no tenemos nada que hacer. Se diría que en este país la ideología nacionalista ha llegado a calar tan a fondo que el particularismo ha terminado estando muy por encima del sentido de Estado, muy por delante de la necesidad de los intereses generales. El: “qué hay de lo mío” ha suplantado cualquier reflexión sobre lo nuestro. Por eso nadie parece preocuparse por las gravísimas consecuencias que esta sucesión de escándalos están teniendo sobre las propias instituciones, sobre la democracia misma.
España tiene dos gravísimas urgencias: regenerar la democracia (hacer política de otra manera) y garantizar una justicia independiente. Ambos déficits se observan con toda claridad tras los acontecimientos que nos perturban las últimas semanas. Por centrarnos en el último gran escándalo, un partido político con voluntad e instrumentos de regeneración democrática jamás hubiera llegado a la situación por la que atraviesa el Partido Popular. Un partido político (como la sociedad misma) ha de tener reglas claras de funcionamiento; reglas que se aprueban por los órganos competentes y se aplican a todos por igual, sin mirar cómo se apellidan, sin pensar en los efectos negativos que a corto plazo puedan derivarse de apartar de sus responsabilidades a personas con capacidad para poner en dificultades internas al partido o a los órganos que las aplican. Un partido político no puede quedarse inane ante comportamientos particulares como los han protagonizado algunas personas que –avaladas por el carnet del PP, por su cercanía personal a los máximos dirigentes, y/o por su influencia en determinadas regiones o esferas del partido– han abusado (cuando menos) de la confianza que en ellos se había depositado.
Hay dos esferas de acción y de exigencia: la política y la judicial. A la dirección del partido le corresponde depurar responsabilidades políticas, sin perjuicio de la presunción de inocencia a la que tiene derecho cualquier ciudadano. A los jueces les corresponderá determinar la culpabilidad penal o la inocencia de las acciones por las que se imputa a determinados dirigentes políticos; pero el partido político ha de actuar –al margen de la justicia– de forma urgente, preventiva y ejemplarizante en cuanto se den supuestos como los que nos ocupan, sin ampararse en el argumento de que los tribunales aún no se han pronunciado. Un partido político serio no puede justificar su inacción amparándose en el comportamiento más o menos denunciable o escandaloso de los propios jueces o fiscales.
Porque tampoco la justicia sale bien parada de este escándalo; más bien se podría afirmar que, salvo que haya una reacción inmediata y contundente, la justicia está protagonizando un escándalo paralelo de consecuencias insospechadas. Por eso cabe exigir al Consejo General del Poder Judicial una actuación urgente y profiláctica, la misma que le exigimos al Partido Popular. Dado que el Consejo General de la Abogacía se ha pronunciado sobre la ilegalidad de las escuchas que conforman la parte sustancial del sumario que hemos conocido; dado que a través de esas escuchas ilegales hemos conocido que el fiscal pidió al juez que se excluyera del sumario la parte que beneficiaba al Presidente Camps, es ineludible y urgente que el Consejo actúe contra quienes dieron esas instrucciones: las de escuchar sin garantía legales –poniendo así en riesgo la instrucción–, y la de borrar del sumario la parte que partidariamente no parecía interesar al instructor o a sus amigos. Si es escandaloso que una serie de personas actúen como al parecer lo han hecho –cuando menos corrompiendo y corrompiéndose amparados en las siglas partidarias y en las instituciones democráticas– es mucho más grave que la corrupción resulte institucional y alcance a las instancias judiciales concernidas, al juez que instruye el sumario y al fiscal que lo acompaña. Si el Consejo General del Poder Judicial no actúa inmediatamente, si el Fiscal General de Estado no actúa en consecuencia, se podría afirmar que la corrupción habrá llegado a las más altas instancias judiciales del país; y entonces sí que podemos despedirnos. Porque sin justicia independiente no hay ninguna posibilidad de regeneración democrática; ni democracia que merezca tal nombre.
¿POR QUÉ NO LE LLAMAN AL NOBEL PREMIO A LA INCÓGNITA?
Por Rosa - Uncategorized - 10 Octubre 2009
Que le hayan otorgado el Premio Nobel de la Paz a Barak Obama es tan sorprendente como lo sería dar el cum lauden a quienes explicara de la forma más convincente lo bien que va a hacer el examen de fin de carrera sin que tuvieran la necesidad de presentar la tesis y demostrar sus conocimientos. Eso es lo que ha ocurrido con el Nobel y con Obama: le han premiado porque parece que va a hacer cosas importantes, cosas merecedoras de ese Nobel que hoy le han concedido. Lo cual no deja de ser bastante deprimente.
Entre los galardonados con el premio en el pasado podemos encontrar a personalidades incluyen como Willy Brandt, la Madre Teresa o Nelson Mandela, sin contar a los Presidentes norteamericanos Woodrow Wilson o Theoodore Roosvelt. He de decir que me ha resultado sorprendente la noticia. Tan sorprendente que al principio creí que era una alerta broma. Porque lo normal es que el Premio sea otorgado a alguien que ha hecho algo más que promesas; que sea el Nobel, y no un premio para noveles. Sin embargo, tal parece ser la necesidad de sueños que nos hagan sobrevolar la triste realidad, que se ha premiado a Obama por lo que promete hacer en el futuro. En vez de premiar los logros han premiado la capacidad para generar esperanza. Pero, siendo muy necesaria la esperanza en el mundo actual , ¿es el Nobel un premio para estimular a la acción o un galardón otorgable a quien ya ha demostrado algo en la vida?
Me niego a creer que no haya hombres y mujeres en el mundo que se han ganado a pulso este reconocimiento. Claro que ninguna de esas personas es tan mediática, tan estrella como Obama, su mujer y sus niñas. Ninguna de ellas multiplicaría el tráfico en google nada más ser elegida; ninguna de ellas abriría los informativos de todas las cadenas del mundo si hubieran sido agraciadas con el galardón. Business es business … Premiar a Obama es aferrarse a un sueño, a una fantasía, a una incógnita a un suponer; pero, no nos engañemos: también es una manera de hacer negocios.
Aunque quizá lo que ha ocurrido sea, también, un síntoma de decadencia de nuestra sociedad. Cuando la prensa llega tan cargada de basura, de estafas, de tramas cruzadas (el Gürtel llegando a Moncloa, el Consejo General de la Abogacía pidiendo la anulación de las escuchas), de jueces que actúan a destiempo (qué me dicen de la Audiencia Nacional tratando de imputar AHORA a Otegui por el Mitin de Anoeta de 14 de noviembre del año 2004)… puede que alguien haya llegado a pensar que soñar es lo único que nos queda. Pero yo sigo pensando que mejor hubiera sido que esos señores tan serios y tan pomposos hubieran reconocido méritos reales en vez de apuntarse a lo políticamente correcto y premiar a un hombre poderoso cuya candidatura al Nobel fue presentada diez días ( el plazo se terminaba el 1 de febrero y Obama fue elegido el 20 de enero) después de ser elegido Presidente de los Estados Unidos de América. Unos visionarios, oigan. Y unos pelotas.
Lo siento, pero este Nobel me parece una estafa al esfuerzo humano y al sentido común.
¿SERÁ VERDAD QUE LOS VOTANTES DEL PSOE SE HAN DESPERTADO DEL HECHIZO?
Por Rosa - Uncategorized - 5 Octubre 2009
Digo esto a propósito de la encuesta que El País publicó ayer sobre intención de voto de los españoles y, particularmente, sobre la valoración que recibe la política del Gobierno y los líderes del partido del gobierno y del que oposita para sustituirle. Es verdad que la muestra es pequeña el método no es el más fiable (sólo 500 encuestas telefónicas), pero coincide en lo sustancial con otra –mucho más amplia y más fiable metodológicamente– realizada por el Instituto Noxa para La Vanguardia y publicada también ayer.
¿Será verdad que los tradicionales votantes del PSOE ya se han dado cuenta de que la rana no es otra cosa que una rana? ¿Será verdad que los votantes del PSOE (particularmente los afiliados del partido) empiezan a ser conscientes de que este personaje va a liquidar en diez años a un partido centenario? ¿Será verdad que hay muchos votantes del PSOE que piensan que la rana en vez de príncipe les ha salido cocodrilo?
Y es que ambas encuestas coinciden en la calificación negativa que los ciudadanos otorgan al Presidente del Gobierno y a su política; pero, sobre todo, coinciden en la negativa valoración que sus votantes otorgan al otrora intocable ZP. Y es que más allá de los énfasis (al fin y al cabo Julián Santamaría, el director del Instituto Noxa, es un viejo socialista y los de Prisa están ahora algo mohínos con el PSOE) los datos no pueden ser más coincidentes: el PP aventaja en cuatro puntos al PSOE y el 61% de los ciudadanos desaprueba la gestión de Rodríguez Zapatero.
Pero lo más interesante, lo que significaría verdaderamente un vuelvo, es que parece que a los votantes del PSOE se les ha caído la venda y han descubierto, por fin, que el rey (el suyo, se entiende) está desnudo. Y es que si bien la mayoría de votantes socialistas (55%) apoya la decisión del Gobierno de subir los impuestos, la cifra de los que no la ven justificada alcanza el 40%.Y lo que es más duro para José Blanco, Leyre Pajín y los cien mil hijos de san José Luís que recorrerán pueblos y calles de España impartiendo doctrina: a diferencia de lo que trata de transmitir el Gobierno, en el electorado socialista, es mayoritaria (38%) la impresión de que esta subida de impuestos impactará más a las rentas medias y a las bajas (37%) mientras que sólo el 17% defiende que afectará sobre todo a las rentas más altas. O sea que el eslogan de “los poderosos”, tan acariciado por la propaganda socialista no parece surtir efecto entre los ciudadanos que siguen declarándose votantes suyos.
También resulta duro para un partido que ha hecho de la propaganda su forma de gobernar descubrir que hay una amplia coincidencia en la sociedad (76%) acerca de que las propuestas del Ejecutivo contra la crisis están llegando demasiado tarde. Una crítica que también comparte ampliamente (67%) el electorado socialista.
Por último, sólo aprueba la gestión del presidente el 32% de los españoles mientras que la desaprueba el 61%. Ese juicio negativo ha aumentado fuertemente desde julio, cuando la diferencia entre los que desaprobaban y aprobaban su actuación era de 13 puntos porcentuales.
En fin, que el panorama se empieza a poner interesante. No podemos esperar nada de los gobernantes ni de los que esperan en el banquillo a que el que está en el campo se rompa la pierna para salir a jugar. La única esperanza de sacar a nuestro país del agujero está depositada en los ciudadanos, en su capacidad para reaccionar, para comprometerse. Por eso es tan interesante el dato que aporta La Vanguardia sobre la situación de nuestro partido: UPyD multiplicaría por cuatro –en votos y en escaños– el resultado obtenido hace apenas año y medio. Y por eso resulta también significativa una encuesta que ha abierto ese mismo periódico: preguntados por a quien votarían si ahora mismo hubiera elecciones, gana por goleada la respuesta de aquellos ciudadanos que optan por un tercer partido, ni el PSOE ni el PP. Es verdad que en ese “otro partido” caben varios; pero ahí estamos, en todo caso, nosotros.
Nunca ha estado tan claro que somos un partido cada vez más necesario y cada vez más útil. Nuestros adversarios son plenamente conscientes de ello y por eso nos bombardean a babor y a estribor. Pero ellos, acostumbrados a los grandes navíos, desconocen la fuerza y la versatilidad de las piraguas. Desconocen la capacidad de reacción de los tripulantes que tienen claro el rumbo y nunca dejan de sentir el agua en sus manos.
Os doy las gracias a todos los que remáis cada día con más fuerza y con más inteligencia para que el barco llegue a buen puerto. Os agradezco el tesón, la alegría con la que hacéis vuestro trabajo, la generosidad con la que os implicáis cada día. Gracias, mis queridos compañeros de viaje.
NUEVAS MALAS NOTICIAS.
Por Rosa - Uncategorized - 3 Octubre 2009
Sólo si te llamas Maravillas y eres del Gobierno y/o del PSOE puedes encontrar otro adjetivo ante las últimas cifras de paro. Setiembre nos ha traído 80.367 nuevos parados y 66.000 cotizantes menos a la Seguridad Social. Y además hemos conocido el dato de que las prestaciones por desempleo se han incrementado en un 45,5%.
Pero como este Gobierno de progres de salón ha decidido pervertir no sólo el lenguaje sino también la política, han vuelto a insistir en la excelencia de unos Presupuestos cuya principal partida en incremento (y la segunda en valores absolutos, tras las pensiones) son los gastos en desempleo. Zapatero y toda su corte de voceros y ministros están empecinados en convencernos de que hemos de convertir la desgracia en virtud y siguen extendiendo el cloroformo a ver si consiguen que no nos demos cuenta de que el incremento de la partida destinada a desempleo (unida al galopante crecimiento del número de parados, no al aumento de las prestaciones individuales) es la mejor demostración del fracaso de la política de empleo del Gobierno y de la profunda depresión de la economía española.
Pero, como decía, la perversión del lenguaje en nuestro país adquiere dimensiones verdaderamente dramáticas. Sólo en una sociedad como la nuestra, sin cuajo para revelarse colectivamente, puede existir un Gobierno empeñado en defender, por ejemplo, que la menor presión fiscal es consecuencia de que pagamos menos impuestos que en la época del PP; salvo que quiera hacernos comulgar con ruedas de molino o piense que somos idiotas y no nos vamos a percatar de que presumen de “beneficiarnos” al conjunto de los españoles con menos presión fiscal a base de más paro y mayor reducción del PIB, o sea, mayor empobrecimiento de España. Al paso que vamos y tal y como está el país ( y la conciencia crítica) estos van a terminar presumiendo de que cada vez hay menos empresas que pagan el impuesto de sociedades; y como sus voceros son como son van a ir explicando por las calles y pueblos de España este nuevo éxito del Gobierno socialista sin percatarse de que las empresas dejan de pagar porque no tienen beneficios sobre los que cotizar.
Como dice un amigo mío, el gobierno nos lleva al déficit con anestesia, porque el incremento de recaudación presupuestado (26,1% IVA y 7,2% IRPF) es, sencillamente, increíble. Lo mismo que para andar bien hay que mover los dos pies, para volver a la estabilidad presupuestaria se requiere de medidas conjuntas en fiscalidad y gasto. De nada sirve recaudar más (más allá del cuento de la lechera que se han construido sobre los nuevos ingresos) si, a la vez, no modulas y moderas el gasto. Les daré un ejemplo de donde podríamos ahorrar: los once mil millones de euros que piensan recaudar con este incremento impositivo son, exactamente, los que cuesta el nuevo sistema de financiación autonómico que han pactado con Cataluña y extendido al resto para disimular el escándalo de la bilateralidad.
El país se nos está yendo por la fregadera sin que a nadie parezca importarle. Al que tiene el tapón porque mientras la fregadera sea suya le importa un pimiento que esté vacía; y al que espera que le toque el turno de coger el tapón en sus manos porque hace mucho tiempo que dejó de ser otra cosa que un vulgar remake del partido que decidió desvertebrar España.
Así que esto es lo que hay: un Gobierno que ha decidido hacernos creer que lo normal es cojear y una oposición feliz porque ha encontrado unas muletas a su medida. Lo que hace que en casa Zapatero sigan felices: Ya se sabe: en el país de los tuertos el ciego es el rey.



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