“En el terreno del aborto hay gente que piensa que cuando una cosa es legal ya no hay nada moral ni éticamente que discutir sobre ella. Y eso es completamente absurdo. Una cosa es que uno cumpla las leyes, porque de alguna manera agavillan a personas con morales diferentes y otra cosa es que tú obligatoriamente tengas que renunciar a tu moral y decir que lo que dice la ley está bien. Yo creo que hay que razonar. Si hay alguien que cree que abortar no es un problema moral, se equivoca. Es un problema moral, lo que no tiene por qué ser es un problema penal, o legal. Yo lo que creo es que legalmente debe haber la posibilidad de un acuerdo. Yo podría decir donde sitúo yo los valores, pero usted podría decirme que conoce a otro señor que los sitúa en otro sitio, y tendría razón. No, el problema es que tenemos que situarlos, para que sean colectivamente aceptables, en un punto que decidamos; y luego moralmente cada persona tendrá que enfrentarse con el dilema. Yo creo que es muestra de salud moral el que una persona dude antes de abortar, aunque el feto tenga una semana”.
Son palabras de Fernando Savater. Es la filosofía en la que se sustenta la enmienda a la totalidad que defendimos el pasado jueves; justo la contraria del espíritu de banalización del aborto que ha inspirado al Grupo Socialista y al Gobierno a la hora de elaborar la Ley de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo.
El Proyecto de Ley elaborado por el Gobierno no mejora la legislación vigente sobre el aborto voluntario. Y por las características sectarias de alguno de sus principios, tampoco ayuda a establecer el consenso necesario sobre una cuestión que, debido a sus profundas implicaciones éticas, divide profundamente a la sociedad española. Si la Ley propusiera un plazo para abortar sin limitaciones, fundado en el consenso médico y científico sobre el momento a partir del cual un feto es viable fuera de la madre, se trataría de una “ley de plazos” que proporciona mayor seguridad jurídica y es más respetuosa con la autonomía de la mujer enfrentada al dilema de interrumpir o no su embarazo por motivos íntimos. Pero el Proyecto que se nos propone mezcla finalmente plazos y supuestos, en un híbrido de escasa solidez jurídica.
Además, da a las menores a partir de 16 años el derecho a decidir la interrupción del embarazo sin necesidad de recabar el consentimiento de sus padres o tutores y sin siquiera informarles, realizando una expropiación indebida de la tutela de mujeres menores en modo alguno justificable. Permitir el aborto a los 16 años es una incongruencia con el resto de la legislación. No encontramos justificación alguna para esta excepción a la mayoría de edad, que de ningún modo puede ser considerada irrelevante o trivial. Si la menor quisiera seguir adelante –o lo contrario—con su embarazo en contra de la opinión de su representante legal, se produciría un conflicto jurídico a resolver judicialmente atendiendo “al interés de la menor” y respetando en todo caso su voluntad si se considera que “tiene suficiente juicio”. Debería bastar con la intervención judicial (como se hace en otros temas, vía art. 158 del Código Civil) para garantizar la debida tutela de los derechos de las partes. No se ha hecho así; por tanto, encontramos demagógica e incoherente una excepción como la que se pretende instaurar en esta Ley.
De otra parte, convertir la despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo en ciertos supuestos o plazos en una ley reguladora del derecho al aborto, aunque fuera como “derecho subjetivo a abortar”, implicaría a nuestro juicio una regresión de las libertades públicas. No corresponde al Gobierno ni al Parlamento dar o quitar derechos fundamentales a los ciudadanos, sino a la Constitución. Instituir de algún modo el “derecho al aborto”, en lugar de proceder a su despenalización en determinados supuestos o plazos otorga a las instituciones una capacidad de dar derechos básicos, y por tanto de quitarlos, completamente impropia de la democracia. A mi juicio lo progresista es atenerse al principio de que todo lo que la ley no prohíbe expresamente se atiene a derecho. Si la interrupción libre del embarazo hasta determinado plazo deja de ser un delito, nadie puede ser incriminado por hacerlo: es la libre decisión de una mujer libre. En cambio, regular como un derecho positivo la interrupción del embarazo en plazos y supuestos conlleva una concepción que no compartimos de ninguna manera: que son el Gobierno y el parlamento quienes dan y quitan libertades regulando cómo y cuando ejercer derechos como el de abortar. Una concepción intervencionista y en el fondo autoritaria que obviamente no podemos compartir.
La despenalización del aborto debería abordarse como una cuestión estrechamente vinculada a la educación y formación en todos los ámbitos. Hay razones para sostener que en este aspecto hemos retrocedido en lugar de progresar, y que la juventud actual soporta serias deficiencias educativas en materia sexual y reproductiva, manifestadas en el incremento de los embarazos no deseados y de los consiguientes abortos. Cabe preguntarse si el modo más adecuado de combatir este fracaso es trivializar aún más la interrupción voluntaria del embarazo tal y como nos proponen el Gobierno y el Grupo Socialista al rebajar a los dieciséis años el aborto voluntario sin conocimiento paterno. Creemos que, por el contrario, esta medida sólo sancionará como algo natural e inevitable la ignorancia y la irresponsabilidad en las relaciones sexuales, promoviendo el recurso al aborto como un sistema anticonceptivo habitual entre las adolescentes.
Añado un riesgo más: aunque el Proyecto prevé en su artículo 5 incrementar las medidas educativas en materia de salud sexual y reproductiva, es un hecho insoslayable, y más tras el precedente de la caótica introducción de la Educación para la Ciudadanía, que cada CCAA regulará la educación sexual de forma distinta, en función de los decretos de enseñanza que establecen sus respectivos currículums. En consecuencia, las mujeres que decidan abortar y estén en edad escolar se encontrarán con un apoyo educativo distinto en función de la comunidad autónoma en la que residan.
Una de las cosas más llamativas y preocupantes es la escasa solidez jurídica de este proyecto de ley, que va a generar más inseguridad para las mujeres y los profesionales de la sanidad que la ley actual. Su carácter de híbrido va a ser fuente de numerosos problemas. Fíjense, por ejemplo, en el artículo 15 del proyecto, que permite el aborto voluntario “excepcionalmente” y “por causas médicas cuando concurra alguna de las circunstancias siguientes”:
c) Cuando se detecten anomalías incompatibles con la vida….o cuando se detecte en el feto una enfermedad extremadamente grave e incurable en el momento del diagnóstico…”
Siguiendo la acepción de anomalía del diccionario de la R.A.E. este supuesto permite el aborto en caso de malformaciones, alteraciones biológicas, congénitas o adquiridas del feto incompatible con la vida transcurridas las 22 semanas de embarazo. Desde el punto de vista jurídico estos supuestos de graves anomalías o incluso enfermedades extremadamente graves e incurables, podrían contravenir lo dispuesto en el artículo 10 de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, ratificada por España el 21 de mayo de 2008, que establece “el derecho inherente a la vida de todos los seres humanos”.
Otra de las mentiras del Gobierno con que pretende justificar este atropello legal y político es equiparlo con las leyes “de los mejores países de nuestro entorno”, que dijo el Presidente cuando finalizó el trámite, que no el debate. Sirva sólo como ejemplo una somera comparación con la Ley francesa, citada en el Pleno por la Ministra y el portavoz socialista. La regulación francesa está establecida en el “Código de la Salud Pública”, en una sección llamada “interrupción voluntaria del embarazo”, dentro del título dedicado a la “salud de la familia, de la madre y del niño”. El proyecto de ley español es una Ley ad hoc que lleva por título “de la salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo”. Así, mientras en Francia jurídicamente el aborto se regula como una conducta ligada a la familia y a la salud globalmente considerada, en España sólo se relaciona con la sexualidad. Por no hablar de otros aspectos como el de las menores, los plazos y supuestos, la concepción legal , las garantías o las responsabilidad penal establecidas en la ley francesa que distan mucho de ser homologables con la española.
En fin, que la ley que el Gobierno se empeña en sacar promoviendo la división entre la sociedad y agravando los problemas de seguridad jurídica de la norma actual, lejos de favorecer y reforzar los derechos de las mujeres y la igualdad entre sexos, consigue el efecto contrario, pues según el Proyecto cualquier mujer podría rechazar una “maternidad no decidida libremente”, mientras que el médico o las personas que provoquen un aborto fuera de los casos permitidos en la Ley sí pueden ser condenados a pena de prisión de uno a tres años e inhabilitación especial. El efecto que provoca tal discriminación e impunidad es considerar y tratar a las mujeres como menores de edad a perpetuidad, con menor responsabilidad sobre sus actos y menor autonomía ética, merecedoras por tanto de una tutela especial: la del estado en lugar de las de sus padres durante la minoría de edad, y después la de las leyes penales. Algo completamente contrario a la verdadera igualdad.
En definitiva, que estamos ante una nueva irresponsabilidad del Gobierno hecha Ley que, en este caso, no resulta más segura para las mujeres ni para los profesionales de la sanidad, que no aumenta las libertades públicas y privadas pese a la retórica de “nuevos derechos” en la que llega envuelta. Y que, por el contrario, introduce más confusión y erosiona gravemente algunos conceptos jurídicos esenciales como el de la “mayoría de edad legal”. O sea, una ley insostenible.






Su voz, Rosa, es la única voz de la razón en este momento. Aunque me he definido como políticamente independiente durante toda mi vida y quiero seguir siéndolo, llevo un tiempo considerando colaborar con su grupo. He sido docente universitaria durante 33 años en la Complutense y ahora, en una pre-jubilación por razones familiares, me siento moralmente responsable de la caída en picado de mi país, por la ineptitud y egoísmo del gobierno y la torpeza y egoísmo (también) de la oposición. Si en algo puedo colaborar con su grupo, lo haré com mucho placer.
Rosa, enhorabuena por la buena marcha del congreso y por haber sido elegidos a pesar de la bajísima participación de afiliados en las elecciones (motivo a mi parecer de análisis).
Nunca me decepciona tu punto de vista de los problemas. Gracias por tu trabajo.
Querida Rosa: Creo que tras una reflaxión profunda, después de escucharte en los desayunos de TVE y leer este artículo, he llegado a comprender tu postura. Que promover, tal vez un poco de manera populista, y con nombres grandilocuentes, el derecho al aborto libre, como ha hecho el PSOE, va a banalizar el hecho de abortar, fomentando usos irresponsables del mismo (el aborto como anticonceptivo), en especial por el problema de la desmembración de la educación entre comunidades autónomas. Y estoy de acuerdo. Pero: no queda claro. Si lo que yo he resumido es en efecto lo que quieres decir (y así me lo parece), no queda claro. Fácilmente alguien puede leer tus ideas como una concepción reaccionaria, porque lo que sobresale es el aparente rechazo al derecho a abortar. Me quedaría más tranquilo si hallaras unas palabras más adecuadas. Quede quede claro que defendemos el aborto: que sólo nos oponemos a su banalización por vía de los “derechos estrella” que últimamente gusta de repartir Zapatero. Pero que quede claro y alto que defendemos que la mujer pueda abortar dignamente, y a ser posible con una ley de plazos más europea y seria que la propuesta por el PSOE, garantista con los profesionales sanitarios. Me encantaría ver una nueva entrada en tu blog al respecto. Para que a quienes te apoyamos, y apoyamos a UPyD, no nos digan que al fin se ve que en este partido somos todos (maldita condena que padecemos) unos “fachas”. Muchos ánimos, y gracias por todo lo que estás haciendo.
Pues aunque estamos en el mismo partido no comparto tu opinion. Efectivamente creo que el articulo ha sido un poco de “nadar y guardar la ropa” y deja cuestiones muy abiertas que intenta cerrar con vericuetos dialecticos. No es un acuestion de ser facha o dejar de serlo; es una cuestion de estar en defensa de la vida o no. Incluso si tuviera razón esta ministra de igualdad que nos ha tocado, y no fuera ser humano, al menos seria ser vivo; o a lo mejor resulta que el feto es un mutante y no me he enterado!? Y no debe ser un problema de plazos: Por qué las 20 semanas y no las 19, o las 21 o las 39 o las 10? ¿Donde esta la diferencia? Acaso solo en las formas del feto? Acaso en que pueda o no vivir fuera de la madre? acaso la persona que vive sin depender de alguien es mas o menos persona que la otra? Una vida vale por lo que intrínsecamente es y no por la voluntad de los padres, de los médicos o de los legisladores. Y no es una cuestion religiosa o facha como dices, es una cuestion de vida exclusivamente. ¿Hay algo mas importante que una vida? desde luego las ideas NO.
EL tema tan radical de “estar en defensa de la vida o no” me espina, la verdad. Precisamente por lo que dice usted: porque no sabemos, ni nunca sabremos, me temo, a ciencia cierta, cuándo empieza la vida. ¿En la concepción? ¿A la semana? ¿A las 20 semanas? Ya que no hay respuesta para eso, sólo nos queda atenernos a la legalidad, y dejar que dentro de esa legalidad la mujer actúe. Yo no sé si un feto es una vida humana, pero sí sé que LEGALMENTE no lo es: sólo se jurídicamente un ser humano cuando el bebé queda inscrito en el registro, y ello sólo ocurre cuando ha nacido. No quiero caer en frivolidades con esto, sino poner las bases para un acuerdo. Como no podremos estar de acuerdo en cuándo se está vivo MORALMENTE, asumamos lo LEGAL. Un pacto sólo puede alcanzarse cuando se dejan de lado los lastres morales, religiosos, políticos, etc. Asumiendo pues que un feto sólo llega a ser niño LEGALMENTE al nacer, antes de eso LEGALMENTE la madre tiene por consecuencia “más derechos”: su salud física debe estar por encima de la salud física del feto, por ejemplo. Y sobre esa base de prioridad legal de la madre sobre el feto se ha de discutir si puede tener la libertad de abortar sin trabas durante ¿19, 20, 21 semanas? del embarazo. Es aquí, llegados a este punto y dejados atrás los lastres morales, donde podemos discutir. ¿Usted cree que la madre no puede tener la libertad de abortar sin excusas (caso de riesgo físico del hijo, etc.)? Perfecto. Lo acepto, sin preguntarme siquiera sus razones para pensar así. Yo, permítame, le explico por qué creo que un tiempo de libertad para abortar sin excusas me parece bien desde un punto de vista práctico: para acabar con la barbaridad de ley de aborto que tenemos ahora. Mejor que permitir que todas las mujeres aborten por el coladero del supuesto psicológico, dejemos que una mujer aborte a su antojo durante un tiempo, de modo que el médico no se vea obligado a cometer fraude de ley permitiéndole acogerse, sin merecerlo, al supuesto psicológico. Si se dan ¿20? semanas de libertad total, pasado ese tiempo el médico podrá decir: mire, señora, usted ha tenido su tiempo para tomar su decisión libremente, y ahora yo no voy a permitirle colarse por otro lado. Ésa es la actitud verdaderamente liberal, que debería apoyer UPyD: la de hacer a los ciudadanos mayores de edad, que decidan por su cuenta. De ahí la barbaridad del proyecto de ley del PSOE: el intentar hacer que una niña de 16 años pase por mayor de edad. Por otro lado, fuera de las ¿20? semanas, tiene que haber todavía supuestos, para casos extremos: si se detecta una anomalía extrema de un feto a las 30 seamanas, por ejemplo; o si a las 28 semanas se descubre que la salud de la madre puede correr peligro (porque, insisto, LEGALMENTE la madre tiene preferencia al feto). Pero, como ya ha habido ¿20? semanas de aborto libre, el médico ya no se sentirá obligado a cometer fraude de ley permitiendo sin evidencias que una madre en la semana 24 pase por uno de esos supuestos. En fin, que una ley de plazos + supuestos, bien desarrollada y consensuada (lo que no está haciendo el PSOE, ni favoreciendo el PP con su actitud extremista religioso-moral), es, en términos prágticos lo mejor, más práctico y propio de una sociedad liberal, laica, y mayor de edad (en el sentido kanktiano de la mayoría de edad). Y es el liberalismo, la laicidad sin tapijos y la mayoría de edad de la sociedad lo que creo ver en UPyD y por lo que soy afín a este partido. Saludos
Creo q tu exposición es impecable, aunque se puede estar más o menos de acuerdo en los detalles o en las justificaciones. Pero creo q básicamente una ley de aborto debe entenderse así. Sin embargo, no podemos pensar en legislar sobre un tema tan íntimo y personal sin actuar como sociedad civilizada y occidental q somos, y esto incluye favorecer que la toma de esta decisión sea lo más libre posible y q no esconda razones económicas o laborales adversas (las mujeres generalmente lo tenemos más difícil en estos temas), para ello hay q dotar económicamente de ayudas a mujeres q no quieren abortar pero q no pueden económicamente hacerse cargo de un nuevo ser y se sienten abocadas al aborto aún en contra de sus más íntimas convicciones, o mejorar las posibilidades para q una mujer pueda recibir ayudas económicas, sociales y laborales mientras dura su embarazo si decide entregar su bebé en adopción… Y esto sí es favorecer q la elección sea más libre. Yo también soy votante de UPyD y leyéndote entiendo por qué. Gracias y un saludo.
Hola,
Creo estar de acuerdo contigo en tus comentarios, de hecho creo que cuadran con mi idea moral y cívica, me considero persona incapaz de tolerar el aborto como hecho, igual que me considero incapaz de tolerar la eutanasia o muerte asistida de enfermos del cuerpo o del alma. Pero una vez dicha esta generalidad, hay que dar paso a la realidad, y creo que igual de incapaz me veo para juzgar a alguien que haya decidido hacerlo en conciencia, y mucho menos entrar en su privacidad para evaluar si ha tenido derecho o no a hacerlo… No sé si esto es cobardía moral o excesiva dejadez pero tengo la sensación de que establecer una ley que entre dentro de lo civil/penal y de la moral es un tema harto complicado, aunque reconozco que requiere de regulación legal tanto para evitar “tapar asesinatos” como para generar “presos de conciencia”. Me explicaré: una mujer que finalmente decide abortar en conciencia, no seré yo quien la juzgue ni a ella ni a los profesionales que han intervenido en el hecho. Pero también me pongo del lado de ese feto, embrión o como se le quiera llamar (para mí la vida empieza claramente en el momento de la concepción, lo demás es demagogia escolástica) y creo que es injusto no convertirle en sujeto de derechos, ¿no le damos derecho a “vivir” a un valle o montaña haciéndolo espacio protegido, o a un animal o planta?, y además creo que así debe ser, para mí la vida es un derecho fundamental para todo lo que hay sobre el mundo y creo que es el principio máximo de respeto que nos debemos los que defendemos una sociedad cívica.
Ciertamente este tema es muy complejo, por eso como muy bien dices, podríamos atenernos a una ley de plazos, pero creo que habría que acompañarla con muchas más medidas antes y después que se produzca el hecho. Antes: más información sexual, pero sobre todo, más formación en respeto hacia las gentes, la naturaleza, incluso las cosas (consumismo). Y después: información sobre las posibilidades que hay de entrega en adopción -y más en los tiempos que corren en que el número de parejas que tienen que optar por esta vía se incrementa-, y también de las posibilidades que debe poner el Estado a disposición de esta mujer para sacar adelante a su bebé, incluso con sistemas de acogida temporal para la madre, el bebé o ambos. No puede ser que estemos hablando sólo de leyes para regular el aborto (o cualquier otro eufemismo que empleemos) y no de prevenir o poner remedio a situaciones que ya se han producido, el equivalente es dejación de los derechos de las mujeres a ser madres independientemente de su economía; y dejación de los derechos de los bebés a nacer. Porque después de todo, cuántos casos de aborto no se deben a problemas económicos: mujeres que aún deseando su maternidad a pesar de lo inesperado, se ven abocadas al aborto porque no se pueden permitir el lujo de soportar la carga económica que supone el cuidado de un bebé en muchos casos en solitario, o bien por el temor a perder su trabajo por el embarazo, o incluso a perder su pareja por el miedo a que económicamente sea gravoso la llegada de un nuevo miembro. Eso es abandonar a una mujer a su suerte y economía.
Porque, ¿qué sabemos acerca de las razones últimas que llevan a una mujer a abortar?, y al Estado y al resto nos preocupan, o es más fácil vivir en la ignorancia?… Habrá gente que pensará tras esto, bueno la picaresca española llevará a que todas se queden embarazadas para poder cobrar del estado!!!… A lo que yo digo, pues hombre, tampoco estaría tan mal con el problema de natalidad que tenemos!!! a mí no me importaría que parte de mis impuestos se dedicaran al cuidado de bebés!!!… y tal vez problemas como el de la inmigración dejarían de serlo, no porque desapareciera la inmigración -cosa imposible en la actual globalización de las cosas- sino porque la mano de obra inmigrante necesaria sería más sostenible y no por oleadas… Y aunque lo anterior parezca importante, realmente no me importa nada en comparación con el derecho fundamental que tiene una mujer, en primer lugar, a decidir cuándo ser madre, y de igual manera, a decidir si ser madre aunque no lo haya planeado, y finalmente, a que no sea juzgada cuando en conciencia decida que abortar es su única opción después de haber barajado otras posibilidades, desde la entrega en adopción a la entrega en acogida… y durante todo este proceso, bajo la asistencia de la sociedad/estado para ayudarla a elegir en libertad y no abocarla a hacer “lo único que puede hacer en su situación, aunque no sea lo que quiera”. El siguiente escalón es concienciar a la sociedad sobre este tema que, como otros tantos y por desgracia, está muy ideologizado. No se es más progresista por abortar, ni más conservadora por parir… “cada mujer es ella y sus circunstancias” que diría Ortega. Sin embargo, sí es más progresista una sociedad que ayuda a la mujer a tomar una decisión elegida voluntariamente sea cual sea ésta,y poniendo al alcance de su mano los medios necesarios para llevarla a cabo.
También ha llegado la hora de hablar sobre este tema sin complejos!!!
Estoy de acuerdo con el escrito, aunque haré algunas matizaciones. Es un claro ejemplo, este bodrio de ley, de cómo hace las cosas el PSOE. La antreior Ley, actualmente en vigor, fue el fruto del consenso, mientras que esta nace como intento de ponerse una medalla por parte del grupo socialista ate determinados sectores de la sociedad. Entre ellos lo que se consideran progresistas, falsamente según lo veo, así como entre los menores de edad, que son fácilmente manipulables con este tipo de actitudes, ofreciéndoles lo que quieren, sin tener en cuenta si esto es adecuado o no. En definitiva lo que se está poniendo en el punto de mira es la familia, lo consideran un valor caduco. Hay personas que pensamos que este es el pilar básico de la sociedad (la familia), y que si se atenta contra ella se atenta contra la sociedad misma. Pero en el fondo de todo está un intento de banalizar las relaciones sexuales, como sucede con la administración sin control médico de la piíldora postcoital o del día después y venderles esto a los ciudadnos como símbolo de progreso y a las mujeres como símbolo de libertad, ¡¡¡vaya libertad, cuando quien se lo tiene que tomar es ella y quien va a sufrir las consecuencias también será ella!!!
El caso es perseguir un objetivo último y oculto, que pienso que llevan tiempo persiguiendo, que no es otro que permitir el voto a los 16 años, que podría ser lícito, no lo pongo en duda, pero haciendo las cosas de otra manera con esa palabra que parece que no les gusta a nuestros dirigentes socialistas, CONSENSO.
Creo que no se ha emprendido un camino correcto y que esta Ley nos va a traer complicaciones a todos, a nosotros los médicos y, fundamentalmente a la sociedad.
Estoy de acuerdo, en casi todo… pero el problema moral, para mí, no puede quedarse en la individualidad, ya que estamos planteando una decisión en torno a “interrumpir” ¿qué? si sólo fuera una etapa fisiológica de una vida como por ejemplo, la pubertad, no habría problema moral ¿no? o no tan grave… lo que se decide interrumpir es la vida (humana o no?) de un feto, ésta es la única razón por la que no banalizamos : por tratarse de una vida 8no porque una mujer tenga derecho o no de decidir sobre su fisiología… faltaría más) Pero entonces ¿no está el dilema en encontrar la respuesta a cuándo comienza la vida? ¿no se puede plantear y legislar desde las razones científicas que son las que desembocarán en si la cuestión es simplemente moral para cada individuo o si es cuestión de protección de otra vida ajena a la gestante? ¿Por qué nadie ahonda en este tema y todos, incluido nuestro partido, se va por los cerros de úbeda en esta cuestión?
Saludos
En definitiva seguimos pecando del famoso arte español de complicar aún mas las cosas desde todos los estamentos de la sociedad, hasta el punto del no retorno al diálogo. Es tan cansino el ritmo yo tengo la razón y esto es lo que hay, lo tomas o lo dejas. Banalizacion del aborto, es grave, pero mas grave es no tener en consideración las opiniones diversas de toda una sociedad, harta de tanto interéses partidistas.
¿Las medallas de esta ley del aborto?. La he creado yo, para mis votantes, para el nacionalismo interno de mi partido que gritan como locos TOMA OPOSICION, IGLESIA TOMA YA. Ese es el transfondo de la cuestion.
Ya que sentarse y reforma una ley ya existente y con muchos mas acuerdos que esta última, eliminar todo aquello que no hubiera dado resultado de esa ley, como mejorarla, que supuestos añadir o eliminar y demás. Señores/as eso no vende, y yo quiero vender mi falsa libertad progresistas, además sin descuento por pronto pago o por volumen de compras.
Saludos.
Yo creo que nadie quiere que una mujer, que por causas mayores tenga que abortar, sea penalizada o encarcelada… nada que ver, con esta ley que nos quieren implantar yo no deseo que una niña aborte sin decirle a los padres lo ue la pasa hay mas vias para evitar trauma semejante.. ayudas en esos casos en que los padres como padres deben ayudar a sus hijas en semejante situación Cuantas personas desearian acoger a esos niños? creo que muchisimas estamos pidiendo donantes de organos para que alguien pueda seguir viviendo matando criaturas? esto no hay quien lo entienda… No e si se ha entendido lo que quiero decir… Mas claro hay miles de alternativas ates de aplicar esta ley que a mi me parece una ley asesina… Saludos!!!
Me parece señora Díez, que está usted haciendo equilibrios dialécticos sobre el tema del aborto, algo así como nadar y guardar la ropa y todo ello para “no perder” a una parte del electorado, que aunque se identifica con su partido o más bien con usted, no le perdonaría un sí sin condiciones al aborto. Un poco decepcionante, créame.
Al hilo de este tema quisiera opinar con respecto a algunas de sus declaraciones en los desayunos de TVE y alguna de este blog referidas al delicado asunto.
Primero decir, que no se debe confundir el hecho de que exista una ley, la que sea, que despenalice el aborto, con obligar a abortar a alguien. La ley no obliga a nada, pero permite decidir libremente a la mujer qué es lo que quiere hacer al respecto.
Cuando se refiere a si abortar es un derecho o no, nuevo o viejo, me parece que coge usted el rábano por las hojas. Según entiendo por derecho y así lo define la RAE, es la facultad del ser humano para hacer legítimamente lo que conduce a los fines de su vida, o también lo define como la facultad de hacer o exigir todo aquello que la ley o la autoridad establece en nuestro favor.
En vista de lo cual, poner en manos de la mujer la facultad de decidir LEGITIMAMENTE qué hacer en caso de quedarse embarazada de cara a conducir SU VIDA, es esencial y por lo tanto sí, es un derecho. Si además la ley lo establece a su favor, tendrá también la facultad de exigirlo, si es esa la decisión que toma.
Creo que es el momento de empezar a llamar a las cosas por su nombre, dejarnos ya de adornos, se ofenda quien se ofenda y se vaya quien se vaya. Para juegos dialécticos ya tenemos bastantes parlanchines en la política y al menos yo, no quisiera más.
Un cordial saludo.
Hola Cuquiellu, creo que te estás cerrando en banda, no se trata de lo de siempre, que llevo oyendo desde que en el Instituto daba clases de Ética… La realidad es más compleja… y la Historia y hasta la Literatura avalan el hecho de que la mujer, incluso en ausencia de derechos, libertades o quirófanos, si toma la decisión de abortar, lo va a hacer… y a lo anterior yo añado, ¡y que Dios me libre de juzgarla moralmente, ni mucho menos desearle la cárcel o un trámite judicial que la ponga en entredicho después de la dura decisión que ha debido tomar…! Pero una vez dicho esto, cuando hay que legislar qué hacemos? No hacer leyes acerca del aborto? nos arriesgamos a que las mujeres tengan que abortar con una aguja de punto a riesgo de desangrarse o que la coja por banda un matasanos? o es mejor que haya una ley que despenalice totalmente el aborto, y lo siguiente que será? dar consulta en el psicólogo/psiquiatra a las menores que vayan las veces que les haga falta, porque “tan malo no será si no lo prohiben, seguro que es más sano que el fumar que mira qué cartelones te ponen en las cajetillas…”. No se puede hacer ni lo uno ni lo otro en mi opinión, por desgracia hay que tomar partido en la cuestión, además es un tema que genera siempre grandes debates incluso entre los profesionales médicos que llevan desde el siglo pasado intentando definir cuándo empieza la vida. Las mujeres que hemos visto en la ecografía un feto de dos semanas como es mi caso, y ya hemos soñado y proyectado la ilusión de ser madres, nadie nos podrá convencer de que ese feto no es una vida desde el principio, sabes que antes de decidir quedarte embarazada ya empiezas a tomarte ácido fólico porque por lo visto es muy importante en las primeras semanas porque lo primero que se diferencia en un feto son las células nerviosas y lo que se convertirá en cerebro y médula?, un auténtico milagro el de la vida!!!. Por eso hay que legistar para los que están y para los que “no están tanto”, qué hacemos con un adulto con alzheimer avanzado, lo incapacitamos o le damos una “pastillita” y así descansamos todos… Es importante no perder el norte y afrontar este tema para tomar la menos mala de las soluciones sabiendo desde el principio que en ningún caso se acertará, porque este tema toca mucha fibra sensible de las gentes… Pero en cualquier caso, creo que esta ley no sólo debe ser una ley por este tema, sino que debe acompañarse con medidas que ayuden a aminorar el número de embarazos indeseados, y desde luego, apoyar e informar a la mujer de todas las posibilidades legales que debe ofrecer el estado y para las cuales, debe destinar fondos públicos. Estoy segura que muchos casos de abortos en mujeres adultas, se deben a problemas económicos, y eso no dice nada bueno de una sociedad….
Vamos a ver, Amparo, con todos mis respetos, aquí la única que se cierra en banda es usted.
Cuando abanderando a no sé quien, cita usted “LAS MUJERES¿? que hemos visto en la ecografía un feto de dos semanas como es MI CASO, y ya hemos soñado y proyectado la ilusión de ser madres, nadie nos podrá convencer de que ese feto no es una vida desde el principio…” me imagino Amparo, que se refiere a usted y a algunas de sus amigas que piensan como usted… y lo respeto; pero yo puedo presentarle a alguna que otra mujer, que el sólo hecho de darle positivo el “Predictor” representaba en su vida un auténtico problema, no sólo en el presente, sino también para su futuro (por no hablar del auténtico deshecho humano en qué se han convertido muchos de esos fetos, años después).
Lo que para usted eran sueños y proyectos para ellas eran pesadillas y desgracias. ¿Son ustedes capaces de entender que no todo el mundo siente, padece y tiene las mismas oportunidades que tiene usted y las “mujeres” en nombre de las que habla?
Le agradecería también que no me mezclara “las churras con las merinas”, porque me mezcla usted el tema de la eutanasia hablando del Alzheimer y dice: “Por eso hay que legislar para los que están y para los que `no están tanto´, qué hacemos con un adulto con alzheimer avanzado, lo incapacitamos o le damos una “pastillita” y así descansamos todos…” Le vuelvo a insistir, si usted o yo tenemos la desgracia de tener Alzheimer algún día, en alguno de los momentos de lucidez a partir de su diagnóstico elija usted qué quiere hacer con su vida. ¿Ser una carga para toda su familia y no poder ser consciente ni agradecido de lo que hacen por usted? ¡Perfecto! ¡Hágalo! Lo respeto. Pero ¡por favor! déjeme a mí que pienso de otro modo, que tengo otra escala de valores con respecto a lo que es amar a las personas, y permítame que YO, en plena lucidez y tras despedirme de quien considere oportuno, me tome mi pastillita, o pulse el botón correspondiente y me quite de en medio.
¿Quién es usted, o los que piensan como usted, para obligarme a mí a ser una carga sin remedio para la gente a la que yo más quiero? Háganme el favor de respetar las decisiones de cada ser humano en los asuntos que afectan a su vida personal y particular. Ya estoy harto de “salvadores”. Coño salven ustedes a quien quiera ser salvado, pero dejen elegir al que opta por una opción diferente a la que ustedes han elegido.
Es como el chiste del que tras un accidente se le han prendido fuego sus ropas y “un buen samaritano” que pasa por allí intenta apagarlo sacudiéndole aquí y allá con el mono de trabajo que es lo que tenía más a mano…
- ¡Noooooo! ¡Por lo que más quiera! ¡Déjelo ya! ¡Se lo ruego! — gritaba el pobre accidentado en llamas.
- ¿Pero qué dice? ¿Está usted loco? – le increpaba el samaritano con su mejor intención, mientras seguía sacudiéndole arriba y abajo con el fin de apagar las llamas.
- ¡Que le digo que lo deje! ¡Pare usted, por favor se lo pido!
- ¡De ninguna manera! – insistía el otro, sin cejar en su empeño.
- Bueno… – cede al fin el accidentado – pero al menos saque usted la llave inglesa del bolsillo del mono…
Pues eso. Dedíquense a salvar a “los que quieren ser salvados”, y no a “mal interpretar” los derechos de un ser humano a decidir sobre su vida y sobre aquellas cosas que pueden afectarla hasta el punto de condicionar el resto de ella. No obliguen a los demás a aplicar las decisiones que a ustedes pueden irles de maravilla. ¿Que usted quiere a su feto? Adelante, siga con el proyecto, pero no obligue a otras mujeres que estén embarazadas y que nada tienen que ver con usted, ni con su situación, ni con su educación, ni con sus ideas, a hipotecar el futuro de su vida por tener que actuar de la misma manera que usted lo hace.
¿Quiénes son los que se cierran en banda? ¿quiénes los que quieren imponer su modo de actuar a los demás? ¡Ustedes!
Hola Cuquiellu, tras escuchar tu visceral defensa del aborto -no me negarás q te has puesto un poco Agustina de Aragón
)- creo que no estamos tan alejados conceptualmente hablando, y te darás cuenta si relees lo q te he dicho antes. El aborto está claro q debe ser una decisión personal e intransferible de la mujer, y además el aborto es inevitable: cuando una mujer quiere abortar está claro q va a hacerlo. Pero, para mí, está claro q la ley debe regular en qué condiciones debe hacerse porque no todo vale… -y no se trata de salvar a los q no quieren ser salvados-. Así que hay q encontrar la manera de conjugar el derecho a la vida del feto o proyecto de persona con el derecho de cada mujer a decidir qué hacer con su vida (aunque podría estar de acuerdo contigo en q algunos <> sobran y q de no haber estado éstos aquí, la vida habría sido más fácil para muchos!!
), pero es q ese tipo de gente no tiene un “distintivo” q permita diferenciarlos
), bueno, permíteme la broma…). Eso es lo q hacen las leyes de los países de nuestro entorno definiendo plazos. Pero no podemos pensar en legislar sobre un tema tan íntimo y personal sin actuar como sociedad civilizada y occidental q somos, y esto incluye favorecer que la toma de esta decisión sea lo más libre posible y q no esconda razones económicas o laborales adversas (las mujeres generalmente lo tenemos más difícil en estos temas), para ello hay q dotar económicamente de ayudas a mujeres q no quieren abortar pero q no pueden económicamente hacerse cargo de un nuevo ser y se sienten abocadas al aborto aún en contra de sus más íntimas convicciones morales, o mejorar las posibilidades para q una mujer pueda recibir ayudas económicas, sociales y laborales mientras dura su embarazo si decide entregar su bebé en adopción… Y esto sí es favorecer q la elección sea más libre.
Por otra parte, cuando dices q “yo y algunas de mis amigas que piensan como yo” te diré q cuando uno ya acumula unos añitos… y ha visto su propia evolución personal y la de sus amigos y entorno… te diré q uno se encuentra de todo… Desde gente q hace años se definía partidaria del aborto sin restricciones y ahora se lleva las manos a la cabeza con lo q ve a su alrededor y se ha convertido en todo lo contrario, a gente q ha hecho el recorrido en sentido contrario y ahora pide el aborto sin restricciones. Así q te agradezco el respeto q muestras por mis ideas y decirte q tú y yo ante una taza de café podríamos llegar a conclusiones muy parecidas en cuanto a cómo debe ser una ley de aborto. Cuando dices q “yo puedo presentarle a alguna que otra mujer, que el sólo hecho de darle positivo el “Predictor” representaba en su vida un auténtico problema, no sólo en el presente, sino también para su futuro” estoy totalmente de acuerdo contigo, porq todas hemos tenido casos así a nuestro alrededor. Y yo no creo q haya q criminalizar a una mujer por tomar la decisión de abortar, pero sí hay q definir los plazos en qué hacerlo y desde luego, ayudarla a tomar la decisión q crea más conveniente sabiendo q la sociedad está ahí para apoyarla. ¿Sabes la cantidad de mujeres en los países nórdicos q deciden ser madres jóvenes incluso a sólas gracias a q el Estado las apoya económicamente y la sociedad las respalda moralmente?. Creo q en este tema aún tenemos mucho q aprender de países de nuestro entorno.
En cuanto a los abortos en adolescentes, algo estaremos haciendo mal cuando el porcentaje se incrementa año tras año, no? Pues eso es lo q supongo todos pensamos hay q mejorar, y eso en términos políticos se traduce en dinero para estudiar qué es lo q está fallando y cómo tratar de mejorarlo. En cuanto a lo q indicas sobre el tema de la Eutanasia, te diré q estoy contigo en q una persona adulta y en su sano juicio, yo vería bien q tomara la decisión de “irse sin dar castigo”, igual q puede decidir “irse uno en cualquier momento”, eso es así gracias a la libertad humana. Pero estarás de acuerdo conmigo q si uno toma la decisión de “irse” a esto se le llama suicidio y si la decisión de q se vaya, la toma “otro”, eso es homicidio, pero volvemos a lo mismo… La ley tiene q regularlo, y es distinto q la ley permita hacerlo en ciertas condiciones a q “cualquiera” decida q un enfermo grave “le molesta y es mejor q se vaya”… La diferencia es importante. Como diría Alejandro Sanz, ¡no es lo mismo…!.
De ahí q yo esté con Savater cuando dice: ” …abortar es un problema moral, lo que no tiene por qué ser es un problema penal, o legal.” Y también de ahí q yo esté con Rosa cuando dice “una ley de aborto no puede ser una ley reguladora del derecho al aborto, sino una ley para despenalizar en determinados supuestos o plazos el aborto”…
Y por favor, no generes polémicas de bloques, yo sólo puedo hablar por mí. No soy una persona de ningún grupo antiaborto ni religioso ni nada de eso… ni siquiera podría hablar en nombre de mis amigas porque las tengo de muy diferentes procedencias geográficas y entornos socio-económicos…
PARA DAR LIBERTAD SE DEBE CONTRAER UN DEBER. eL DEBER DE ATENDER.
Es la responsabilidad primera y última de un padre con su hijo fallar es fallarnos.
La libertad sin la atención y el vilo que traen el cuidado de la libertad es lo que la IDEOLOGIZACIÓN de la política que recurre a golpes de efecto para desviar la atención pretende con otras leyes como la de La Memoria Hipócrita, La de Economía Aborreciblemente sostenible han planteado sin el resultado final de verdaderas plíticas que mal enfocadas y luego practicadas traerán más desanimo social, caldo de cultivo de la corrupción que ya se vá olvidando del debate y es un gigantesco DEVORADOR de la SOSTENIBILIDAD y la EDUCACIÖN de los valores de RESPONSABILIDAD de juventud que una vez más insido mal cuidada es una generación desanimada. Presta a lo habitualmente negativo a no luchar a abstenerse, a claudicar si hay que defender la vida. Que por demás debe estár en el supuesto del libre alvedrío siempre que rspete los valores y las experiencias individuales.
UN PAIS QUE NO RECUERDE CUANDO Y CUAN POBRE FUË Y NO ES ATENTO CON SU LIBERTAD Y OLVIDA SU HISTORIA NO VÄ BIEN MERECE UN CAMBIO REAL EFECTIVO Y CONFIADO QUE REPARE EL FALLO SIN COMPLEJOS Y DILIGENTE
Rosa, leeré tu artículo con detenimiento. No comprendo por qué hay personas que todavía piensan que ser de izquierdas implica ser abortista. Si la izquierda (al menos en teoría) ha defendido siempre a los más débiles e indefensos, ¿quién más indefenso que el hijo no nacido? ¿Y las presiones de todo tipo a las que, en la mayoría de los casos, se ve sometida la mujer, como si abortar fuera alto tan sencillo como quitarse una muela?
Un saludo cordial.
Estamos de acuerdo en como debería ser una ley del aborto.
No coincido en el intento de justificarlo filosóficamente separando ley de moral.
No es por llevarle la contraria al maestro en ética, Don Fernando, pero no creo que se puedan separar ambos conceptos. Ley y moral van íntimamente unidos. Sociedad y moral van íntimamente unidos. Política y moral van íntimamente unidos. El aborto es un problema moral y, por supuesto, legal.
Perdona Augusto, pero estoy totalmente en contra de lo q dices, acabas de hacer una mezcolanza!!!… La Humanidad se ha tirado siglos tratando de separar la moral, religión y todo aquello q tiene q ver con las creencias íntimas de las personas; de la política, ética y leyes q deben regular los comportamientos públicos. Lo q tú indicas tiene mucho peligro, baste como ejemplo los problemas q han dado a lo largo de la Historia los regímenes q han mezclado lo público y lo privado legislando sobre todo ello a la par…
Como pueden existir comentarios aún no publicados en el momento de escribir el mío, no pude leer el nº 3 de “Guillermo”; sólo añadir al haberlo leído hoy, que comparto plenamente su exposición final.
De veras que no entiendo a quien dice que UPyD está haciendo equilibrios en este tema. No se puede ser más claro y más valiente a la hora de presentar una enmienda de totalidad pidiendo la devolución. Aquí no vale el blanco o negro; este es un tema lleno de matices y que requiere de argumentos. Regular la interrupción voluntaria del embarazo de una u otra manera no es una cuestión de derechas o de izquierdas. Y no es lo mism, como muy bienha explicado UPyD, acordar por ley lcuando no es ilegal abortar (los plazos o los supuestos) que proclamar el aborto como un derecho positivo nuevo.
La verdad es que me ha sorprendido lo valiente y equilibrado del texto de la enmienda a la totalidad. Su calidad jurídica y argumental. Enhorabuena.
De acuerdo con usted en todos los aspectos Rosa. Después de leer todos lo comentarios, tengo que decir que por supuesto que abortar no es un derecho que debe dar una ley, ya que a la vez que otorga uno, está quitando el derecho a ese ser humano dispuesto a nacer, de la vida.
El SOE y su política de recoger votos, ya que si os dais cuenta, deja abortar a menores, los cuales para las próximas generales van a poder votar (por lo menos los mayores de 16).
Un sin sentido de este gobierno.
Rosa, estoy contigo, con UPyD y con una democracia consensuada de verdad.
Es para cuquiellu:
Por favor ,respete las opinones de los que no piensan como usted y deje de decir estupideces.no sé si será exacto,pero me tiene usted pinta de cobrar cómisión de la señora Aído por defender lo indefendible.
Gente insolidaria que por un puñado de monedas dan la espalda al problema que atraviesa nuestra sociedad.
Rosa,adelante.Rosa presidenta ya!!
¿Así que estupideces eh, monseñor?
Ante su apabullante avalancha de razonamientos no puedo más que decirle, que lo suyo, con todo mi pesar, no tiene operación…
Estimada Rosa, gracias por un argumento bien construido sobre principios claros y comprensibles, irrespectivamente de que uno los comparta o no. Con el actual gobierno corremos el gran peligro de olvidarnos de que no hacen falta demasiadas leyes pero SI son indispensables unos principios solidos sobre los que fundamentar las mismas. Tristemente empieza a reinar la demagogia sobre la razón. Me pregunto cual es exactamente la visión que tiene el señor Zapatero para España? un presidente de gobierno debe tener en mente una visión de a donde quiere ir, de la misma manera que un capitan de buque sabe a donde quiere llegar. Hasta ahora me da la impresion que carece de principios solidos o claros y la unica coherenca que le encuentro es que siempre divide, sesga a la sociedad española de la manera mas cruda y vulgar. Solo espero que sepamos ver mas alla de estos trucos turbios, vacios de contenido intelectual o pensamiento critico verdadero y actuemos colectivamente en consecuencia en las urnas. Una vez mas, gracias por seer la voz de la razon y la critica argumentada y constructiva. Le deseo todo lo mejor. Un saludo.
Que diríais o dirían algunos políticos que defienden la nueva ley del aborto si os contaran que un padre le dice a su hijo cuya perra acaba de tener cachorritos que económicamente no pueden hacerse cargo de ellos, y que muy a su pesar los tendrá que ahogar o estrangular..
Supongo que todos dentro de nuestra humanidad diríamos: no haga eso, hay personas que estarían encantadas de acogerlos.
Las situaciones personales son complejas y muy delicadas y no todas las mujeres que abortan lo hacen por motivos económicos, pero fuese cual fuere ese motivo siempre hay una alternativa a favor de la vida.
Al igual que muchos de vosotros, también soy de la opinión de que hay que invertir más recursos y ayudas para que realmente la última de las opciones a las que la mujer se vea obligada a recurrir sea el aborto.
Yo me quede embarazada a los 33 años y al cuarto mes de embarazo me comunicaron que tenia un cáncer linfático cuya extensión no podían determinar sin hacerle daño al feto. Decidí seguir adelante con el embarazo, no fue fácil para mi os lo aseguro .El equipo de médicos: ginecólogos, cardiólogos, hematólogos, fue excepcional en su trabajo y al igual que yo apostamos por la vida de ambos. Mi hijo ahora tiene dos años y medio y yo estoy en remisión completa, pero con la tristeza de no poder tener más hijos debido a que mis ovarios se atrofiaron con la quimioterapia. La opción de adoptar es algo que yo y muchas parejas españolas nos planteamos y…la primera en la frente, te encuentras con una lista de espera de un pico de años si quieres adoptar un niño español y con suerte en otro país de dos años.
Legislar el aborto…? Mejor ayudemos a dar alternativas a las mujeres que se quedan embarazadas y no saben como enfrentarse a ello.
Un saludo.
Hola Rosa, soy una persona que me considero independiente puesto que no tengo ninguna creencia ni ideología predeterminada, me gusta reflexionar sobre los temas y decidir una postura, postura que puedo variar y defender la contraria si se me dan suficientes argumentos como para descartar la que venía sosteniendo.
Dicho esto y leyendo el artículo, no me ha quedado clara tu postura sobre el aborto, si no he entendido mal estás a favor del mismo pero en absoluta oposición a los planteamientos de la nueva ley, me gustaría leer tu reflexión personal al respecto del aborto que no de la ley.
Personalmente tengo las ideas claras en cuanto al mismo, aunque no tanto en cuanto a la ley que lo regula.
Estoy en contra del aborto, al igual que lo estoy del asesinato, por la imposibilidad de diferenciar al ser no nacido del niño. Por la imposibilidad de poner un límite antes del cual el ser no sea ser y después lo sea al completo, ya que un niño lo es al nacer pero también lo es de igual modo antes del parto y en este sentido viven niños sacados de su madre con menos de seis meses de gestación. Y antes de esto y aunque el ser no pueda vivir fuera del vientre de su madre y llevando una cuenta atrás en los días de gestación: ¿qué día el ser niño deja de serlo para convertirse en un no ser niño para así, habiendo sido despojado de su esencia como persona, poder matarlo? Y puesto que no se puede establecer ese límite, al igual que matar a un niño es un asesinato de los más horribles que se puedan cometer, de la misma manera lo es el aborto voluntario.
Por lo que he leído tanto en Rosa como en Guillermo (arriba nº 3) creo que se pierde un poco la referencia de lo que se está hablando: un ser humano. Ante la incapacidad para definirse en este sentido o en sostener el contrario se prefiere obviar este tema (que debería ser la base sobre la que se reflexione) y pasar a discutir los pormenores legales o morales (mejor así o asao, hasta este día o este otro…), claro: si se considera un ser humano, se tiene que considerar el asesinato y eso, hoy en día y tras las campañas proabortistas tan extremas, es políticamente incorrecto.
Ya se que el tema es más delicado que “solo” el matar o no a alguien que no tiene voz. En este sentido me parecen absolutamente acertados los puntos de vista de Amparo987 y las reflexiones que nos deja sobre la falta de educación y apoyos para llevar adelante el embarazo que contrastan con todo lo contrario con respecto al aborto (¿quizás por que sea más economico para el estado?¿quizás porque es más populoso?). En fín, me reitero en mi apoyo a Amparo987 que ha desgranado algunos problemas a los que se puede enfrentar una embarazada y sus posibles soluciones, todo ello con una clara exposición y en un tono reflexivo y conciliador.
Es cierto que, por la disparidad de opiniones, hay que negociar y discutir (que no pelear) sobre el tema hasta que se imponga lo más sensato pero sin olvidar que hablamos de una vida humana (aunque algunos lo nieguen sin argumentos).
En cuanto al derecho y la libertad de decidir, creo que la mujer los tiene todos a la hora de poner los medios para evitar el embarazo. Otra cosa es una vez realizada la concepción puesto que el óvulo ya no es una parte de la mujer como puede serlo un brazo o una pierna, genéticamente el ser concebido crece de forma independiente a la madre y únicamente alimentado y protegido por esta pero teniendo incluso una genética diferente resultado de la mezcla de los cromosomas de la madre y el padre.
Me gustaría, como he dicho antes que los líderes de este partido expusieran una reflexión y aclararan sus posturas sobre este tema.
Mi opinión: http://www.salvaceron.blogspot.com, es interesante para pensar sobre ello.
el aborto no puede ser un derecho frente a la vida, es cuestión de principios. Tampoco un hecho punitivo, la mujer ya tiene bastante desgracia con abortar.