Coincidiendo con el 31 aniversario de la Constitución se han vuelto a escuchar diferentes voces de reconocimiento, aplauso o petición de reforma y/o mantenimiento inmutable de la Carta Magna. Nada nuevo bajo el sol. Ocurre cada año por estas fechas, con alguna modificación respecto de los protagonistas de los discursos. El año pasado, que era aniversario redondo, fue el Rey quien presidió los eventos y quien dijo las esperadas palabras de alabanza. Este año teníamos un ingrediente nuevo para el solaz y la felicitación de todos: el lehendakari socialista vasco se sumó a los actos. Y también acudió Montilla, el mismo presidente que cree que el Constitucional debe actuar pero sin llevar la contraria a lo que “desean” la mayoría de ciudadanos catalanes. Todo un ejemplo de respeto a la independencia del Alto Tribunal, si señor.
El lehendakari vasco aprovechó para cantar las bondades de esta Constitución, recordando que mucha gente ha sido perseguida y asesinada por defenderla. No está mal, sobre todo viniendo de alguien que hace cuatro días proponía modificar sus aspectos sustanciales porque había que conseguir que el nacionalismo vasco (al que mata y al otro) se sintiera integrado en ella. Pero no vamos a ponernos picajosos, que estamos de fiesta.
También destacó el evento por la ausencia de todos los Presidentes Autonómicos del PP. Seguro que es una coincidencia, pero el hecho –raro– fue aprovechado por los asistentes socialistas (tampoco eran tantos, sólo cuatro, con clamorosas ausencias como Extremadura o Andalucía) para destacar la “incongruencia” constitucionalista del PP.
Bono ofició. Dijo lo que se esperaba: que la Constitución es flexible,– pero sólo hasta un punto– y que hay que respetar las reglas del juego y el árbitro. Lástima que el día que votaron en las Cortes el Estatuto de Autonomía de Cataluña se despistara un poco…
También intervino, vía artículo en El País, el mutante defensor de la Constitución, D. Gregorio Peces Barba. Este hombre que lo mismo vale para un roto que para un descosido; que lo mismo justifica el término “realidad nacional”, o la negociación con ETA (“hay que poner una luz en lo alto de la barricada”), que se vuelve Constitucionalista clásico y le riñe al Gobierno, a la prensa, a los ministros, a Zapatero… y a quien haga falta por seguir haciendo aquello que él acompañó y teorizó entusiásticamente durante los primeros años del Gobierno de Rodríguez Zapatero. Luego,– o sea, ayer–, como cree que a lo mejor se ha pasado –porque su artículo ha sido re-publicado en El Mundo–, dispara contra todo aquel que lleva años defendiendo lo mismo que él hoy argumenta, (o sea, contra personas como nosotros) negándonos la autoridad porque en el pasado formé parte de gobiernos de coalición ”disfrutando como loca”, con el PNV… Justo los mismos “argumentos” que ha utilizado y utiliza la derecha más reaccionaria para descalificar mi posición política. Qué qué enorme falta de rigor y de verdad en las palabras del hopmbre otrora fiel a la argumentación y al respeto sólo le disculpo pensando que ha de tener muy mala conciencia para renegar de la verdad y caer en el insulto personal ante la ausencia de argumentos.
Por supuesto, este padre de la patria usado por Zapatero para tapar cualquier estropicio, olvidó decir en su artículo y en las declaraciones posteriores que es su partido (no sólo la Ministra de Defensa, chivo expiatorio del presente para todos) el que le pide al Constitucional que no intervenga; que es su partido el que sacó adelante (con sus bendiciones) este Estatuto de Autonomía de Cataluña que marca el principio del fin de nuestra soberanía nacional; que es su partido, su portavoz parlamentario, su Ministro de Justicia, el que le echa la culpa de lo que está ocurriendo al PP por haberlo recurrido. Olvidó decir cosas importantes y dijo unas cuantas mentiras con pleno conocimiento de causa. Pero todo vale si se trata de reconstruir la verdad oficial; todo vale ahora para D. Gregorio, como valía cuando defendía la negociación con ETA o que Cataluña era una nación “cultural”. Ya entonces le pudo más el odio a la derecha española, su deséo de aniquilarla con la nueva estrategia de Zapatero de iniciar una segunda transición, que el sentido de la responsabilidad. En eso, no ha cambiado nada D. Gregorio: el sectarismo, el nacionalismo partidario, se ha impuesto al sentido de Estado. Como siempre D. Gregorio, una de cal y otra de arena.
Y en estas estamos mientras se desmorona la España Constitucional. Porque la desvertebración de la Nación, en tanto que instrumento capaz de garantizar la igualdad de todos los ciudadanos, es un hecho innegable. Mientras no estemos dispuestos a asumir el deterioro producido por la aprobación irresponsable de Estatutos de Autonomía que persiguen imponer cambios constitucionales sin atenerse a lo previsto en la Carta Magna para su reforma, no haremos lo que tenemos que hacer para salvar la soberanía nacional y, por tanto, la igualdad.
Esto tiene difícil arreglo. Cuando los aparentemente más sensatos están más preocupados por salvar la cara al jefe o a la parroquia a la que pertenecen que por defender el interés común, la cosa no pinta nada bien. La situación actual no se arregla con maquillaje; los cambios constitucionales necesarios pasan por profundas reformas del Título Octavo y de la Ley Electoral. Hay que cerrar los techos competenciales, definir con claridad cuales son las competencias indelegables del Estado, modificar la composición del Constitucional y el sistema de elección de sus miembros… Necesitamos un estado central fuerte y unas CCAA con idénticas competencias que utilicen la descentralización para acercar las instituciones a los ciudadanos y para garantizar una mejor administración y una mayor calidad de vida. No necesitamos diecisiete contrapoderes regionales que conviertan a España en un país inviable, que rompan el mercado, que imposibiliten que el Estado cumpla con su obligación de garantizar la justicia, la igualdad y la libertad del conjunto de los españoles.
Pero esto son palabras mayores para el PP y para el PSOE. Y qué decir, para los grandes padres de la patria, como D. Gregorio. Ellos están más bien por ir tirando; por aparentar que se hace para no hacer nada. Mientras tanto se rompe la igualdad, se rompe la cohesión, se frena la competitividad, de destruye la unidad de mercado… Pero eso… qué importa. Seguiremos así, en el camino de bajada hacia el pozo, hasta el 32 aniversario. Y ese día volveremos hablar de las reformas necesarias; o de las que no son tanto… Y cada vez tendremos menos oportunidades de dirigir el proceso; y cada vez estará más cerca el día en el que el proceso se nos lleve por delante.
Mientras tanto este joven partido llamado Unión Progreso y Democracia seguirá siendo la voz crítica, la voz sensata, la voz revolucionaria. Sí, de esos revolucionarios que saben que lo más revolucionario es poder liderar el cambio sin esperar a que este se nos lleve por delante. Mientras los padres y los hijos de la patria institucional hacen cálculos y reparten culpas, nosotros seguiremos diciendo que la única manera de defender lo sustancial de la Constitución, sus artículos fundamentales, aquellos que no son negociables en ninguna constitución democrática del mundo, es revisarla sin miedo. Y quizá consigamos que el suficiente número de ciudadanos nos apoyen a tiempo para liderar ese cambio imprescindible. Sólo necesitamos la fuerza suficiente para condicionar al próximo gobierno. Si la tenemos, el 34 aniversario de la Constitución coincidirá con unas Cortes Constituyentes. Y entonces los constitucionalistas habremos ganado la batalla.






No podemos estar mas tiempo así.Hace falta YA una reforma profunda de la constitución.Es un disparate reformar primero los Estatutos de cada comunidad autónoma y después,no se sabe cuando, hacer unos “pequeños retoques” de la Carta Magna.Y unos pequeños retoques……….. No, oigan, hace falta UNA GRAN REFORMA DE LA CONSTITUCIÓN.Una reforma con cara y ojos, como es debido.Porque un pais no puede seguir con una constitución de hace 31 años.Se nos ha quedado en nada. En 31 años, España ha cambiado mucho (en otras cosas no tanto), pero ha cambiado muchisimo.
Y después se reforman los Estatutos de cada comunidad autónoma.
Pero a este gobierno se ve que le gusta empezar la casa por el tejado y no acabarla, porque el gobierno de zp no esta dispuesto a reformarla.Y tampoco esta dispuesto a reformarla el PP.Unos y otros estan dispuestos a otras cosas……..
Tenemos un futuro muy poco prometedor.Un verguenza…….
En mi modesta opinión y desde mis 43 años .Esta Constititución nunca ha abrazado por igual a todos los españoles, de forma que la pongas boca arriba o boca abajo nunca cumplirá con unos minimos valores eticos y morales. Simplemente no vale, pero hay muchos que pretenden que así nos lo creamos. Que pena de pais
ROSA,
MANTENTE FIRME EN TUS CONVICCIONES.
ERES LA ÚNICA POLÍTICA A QUIEN SE PUEDE ESCUCHAR SIN QUE ME ASALTE LA INDIGNACIÓN MÁS ABSOLUTA, YA QUE LOS DEMÁS POLÍTICOS NOS TOMAN POR TONTOS A LOS QUE DECIDAMOS PENSAR LIBREMENTE…
POR FAVOR, SIGUE EXPRESÁNDOTE CON TU CLARIVIDENCIA HABITUAL, ENUMERANDO VERDADES COMO PUÑOS QUE MOLESTAN A TODA NUESTRA CASTA POLÍTICA.
TAN SÓLO PERMÍTEME UN CONSEJO, HAS DE MANTENER AL PARTIDO LIMPIO DE CORRUPCIÓN. LA LIMPIEZA, ASÍ COMO VUESTRO IDEARIO DE PROGRESO, SERÁN UNOS ACTIVOS DE INCALCULABLE VALOR CUANDO LA MAYORÍA DE LA POBLACIÓN DESPIERTE DEL BIPARTIDISMO (IMPUESTO DESDE EL PODER CON LA AYUDA Y CONNIVENCIA DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN).
ÁNIMO Y SUERTE
UN ABRAZO
El estado de las autonomias es un fracaso,
una quiebra politica y económica del estado,
es necesario abolir las autonomias y dar protagonismo a los ayuntamientos desde el estado central
Respondiendo a tu pregunta Rosa. La constitución la defiende, todos aquellos demócratas, que no están dispuestos a tolerar las desigualdades, que están acarreando todo un sinfín de anticonstitucionalidades.
Esperemos que no seamos pocos.
Yo eliminaría del Artículo 2 lo de “nacionalidades y regiones” y lo sustituiría por “comunidades” sin más, de modo que el Artículo 2 quedaría así:
Artículo 2. La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las comunidades que la integran y la solidaridad entre todas ellas.
En el Artículo 3 cambiaría más cosas: “castellano” por “español” (ver Diccionario Panhispánico de Dudas); “lenguas españolas” por “lenguas de España” (pues lengua española sólo hay una, el español o castellano. El gallego, el catalán, el vascuence, el valenciano, el mallorquín o el bable son “lenguas de España”, pero me parece impropio llamarlas “lenguas españolas”); “oficiales” por “cooficiales”, y, por último, en el punto 3.3 añadiría esta frase al final: “no debiendo servir como causa de discriminación ni conflicto en las comunidades bilingües, que deberán respetar la libertad y los derechos lingüísticos de todos sus ciudadanos”, de modo que el Artículo 3 quedaría así:
Artículo 3.
1. El español es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla.
2. Las demás lenguas de España serán también cooficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos.
3. La riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección, no debiendo servir como causa de discriminación ni conflicto en las comunidades bilingües, que deberán respetar la libertad y los derechos lingüísticos de todos sus ciudadanos.
Por supuesto que cambiaría muchas más cosas, pero entonces mi comentario resultaría demasiado extenso y se convertiría en un artículo de varias páginas. Soy malo, pero no tanto como para abusar del tiempo y la paciencia de mis lectores.
Hola Rosa:
Cuando hace unos días leí los comentarios del Sr.Peces Barba, sólo tuve dos sentimientos:
-Indignación.
-Tristeza.
Lo primero porque me pareció de lo mas barriobajero el ataque a tu persona con argumentos totalmente falaces y carentes de todo rigor.
Y lo segundo, porque tenia un concepto diferente de Dn.Gregorio.Pensaba que era uno de los defensores, al igual que muchos de nosotros, de los derechos constitucionales y me ha demostrado que es “uno mas” de los que nadan o mejor…. Se ahogan entre dos aguas.
Sus comentarios carecen dé objetividad y son totalmente contradictorios, nación España, nación Catalana….en que quedamos…..
Enfin, vamos a dejar a Dn.Gregorio con sus divagaciones, qué son las mismas que las del gobierno, y de una vez por todas vamos a decir las cosas claras.
LA CONSTITUCION: ¿necesita reformarse?
¿Qué parte es valida y cual no?
¿Hasta donde se puede soportar la ambigüedad de los que quieren por una parte modificarla, para adaptarla a sus intereses (autonomías, gobierno ….) y dejarla como esta para que nada cambie (Partidos mayoritarios, gobierno …).
Seamos serios, la constitución y ella misma lo reconoce, puede modificarse y DEBE DE MODIFICARSE, para, y entre otras cosas poner un poco de orden al “estado de las autonomías” que en estos momentos se esta convirtiendo en la torre de babel y que no tiene parangón en ninguna nación fuera de nuestras fronteras.
Las constituciones se crean en todos los países para que sirvan de unión de diferentes pensamientos y que en ella se reflejen todas las ideologías y sobre todo sea una referencia para todos los ciudadanos.
En la actualidad, en mi modesta opinión, muchos ciudadanos y debido a la interpretación de la misma que se esta realizando, no nos sentimos a gusto.
Ha llegado la hora de MODIFICARLA y hacerla mas fuerte para que, de esta manera nos sintamos todos representados por ella, evitando interpretaciones al antojo del político de turno y con tantas ambigüedades que dan pie a dichas interpretaciones.
La constitución tiene que estar por encima de:
Creencias, qué son muy libres pero que no tienen que condicionarla.
Ideologias:Todas las que se enmarcan en el ámbito democrático tienen que estar representadas.
Regiones: Tiene que respetar todas sus diferencias culturales, lingüísticas……pero prevaleciendo por encima de ellas, el espacio individual y el Estado como máximo representante de todos los ciudadanos.´
España es plural pero tiene que seguir siendo España, es lo que la mayoría de los ciudadanos queremos y deseamos.
Este pensamiento no es “españolista” como algunos nos quieren etiquetar ,es simplemente una opción en la que yo y mucha gente creemos y deseamos.
Un saludo,
Juancho-Alkimio
Como votante de UPyD , pido a nuestros representntes en el parlamento europeo que pongan en conocimiento de los mismos la situacon que esta padeciento la Sra Hamidatu par que presionen al Reino de Marruecos.
con este gobierno y esta oposicion solo nos queda , por muy triste e improbable que pueda parecer, recurrir a Europa.
ADELANTE ROSA DIEZ.
Que repartan culpas los que no quieren saber de responsabilidades pues son responsables de su COMODIDAD de ENRRIQUECIMIENTO
El gobierno nacionalista de la taifa catalana, la de los “patriotas” Alavedra y Prenafetava, a entregar la medalla de Sant Jordi a título póstumo al “padre de la patria” recientemente fallecido, Jordi Solé-Tura. Curiosamente los que están constantemente empujando para la liquidación de la Constitución, los que emprenden folclóricos referéndums ilegales, los que un día sí y otro también con todo el cinismo que caracteriza a la casta política catalana, embridada en los medios de comunicación que mantienen en un pesebre para asegurarse su fidelidad; todos los que en su ideario político tiene como objetivo dinamitarla la Carta Magna, van a ser los que en un subidón de oportunismo ya clásico, tratando de pescar en ríos revuelto, le van a conceder un premio a Solé-Tura. por unos méritos que ellos están combatiendo. Y naturalmente a semejante incoherencia política, pero de lógica de los nacionalistas de falsear la realidad como siempre. Y naturalmente para semejante despropósito estarán todos de acuerdo, porque hacerse la foto les gusta a todos, porque eso contribuye a mantener el cargo, objetivo fundamental de estos depredadores, y a confundir al personal, desde los Torquenadas de las embajaditas para enchufar a familiares y amigos, que piden que se rompa con España; los nacionalistas de los burguesitos que asesinaron al PSUC, como a esa cosa que se llama PSC, un sector de la derecha nacionalista catalana, al que sirve como capataz Montilla, convirtiéndose en más papista que el papa defendiendo lo más reaccionario que puede haber en una ideología política: el nacionalismo.
Y a todo esto en el lago putrefacto de Cataluña y su clase política, el ciudadano no se explica-o se lo explica muy bien- cómo es posible que en pocas hora dos grandes de la política catalana hayan podido lograr avales para conseguir dos millones de euros, para que dos ladrones, presuntos, pero ladrones salgan del hotel de cinco estrellas en el que estaban, ya que como todo el mundo sabe las cárceles en Cataluña las controlan los mismos. Cómo es posible que a dos delincuentes se le hagan avales con esa facilidad, incluso en días no laborables como el caso de Prenafeta. Mientras los bancos les niegan créditos, no a unos delincuentes como éstos, sino a honrados trabajadores y empresarios en apuros. Que nadie se engañe, en Cataluña todo está en manos de los mismos “patriotas”, que naturalmente miden el nivel de su patriotismo en función del grosor de sus cuentas corrientes. Son negocios, don Vito, son negocios, nada personal. se decía en El Padrino.
Amén.
No puedo estar más de acuerdo con el artículo que ha escrito Rosa, pero me voy a permitir añadir algo.
La historia se está repitiendo, y yo para bien y para mal, en mis presentimientos no me suelo equivocar, y mucho me temo que cierto presentimiento que llevo tiempo teniendo, casi me puedo permitir mal que me pese convertirlo en un aviso de lo que se nos viene encima.
España va vivir una segunda guerra civil, ya es inevitable, y a mucha gente esto le suena a ciencia ficción, pero es que al final (y ya estamos en ese final) esto va a estallar, la política ha fallado, España es un estado fallido y no hay ahora mismo nadie con poder que arregle esto ni sienta el más mínimo interés por hacerlo.
No me llaméis cobarde, pero sálvese quién pueda, ahora que aún hay tiempo.