Los nacionalistas vascos celebraron ayer el día de la patria vasca. Los del PNV se fueron de mitin sin lehendakari y su máximo dirigente, Iñigo Urkullu, hizo un llamamiento a la unidad de los nacionalistas para conseguir la independencia.
Durante su intervención en Bilbao, el dirigente nacionalista ha asegurado que la «atomización sin precedentes» que sufren las formaciones abertzales ha «abierto el camino para el éxito de la estrategia del PP y el PSE».
Antes miles de simpatizantes y militantes, el presidente del EBB recordó la figura del lehendakari Aguirre «que supo modernizar y actualizar» el proyecto nacionalista, «el reto que ahora nos corresponde asumir»: «Nuestros antepasados no sufrieron guerra, cárcel y exilio para que ahora nosotros nos acomodemos y nos conformemos con lo que tenemos y menos para que nos arruguemos ante los Zapatero y Rajoy o sus delegados, López y Basagoiti».
Mira, en eso de rememorar a Aguirre son igualitos que los del PSE, cuyo Secretario General y Lehendakari de todos los vascos, Patxi López, organizó hace escasas fechas un homenaje al Lehendakari Aguirre, que se fue a un dorado exilio a París y que quiso firmar con los nacional-socialistas italiano el Pacto de Santoña, merced al cual hubieran sido aliados de Franco durante la guerra Civil Española, esa en la que presumen de haber ido de gudaris defensores del orden constitucional. Un lehendakari, Aguirre, que lo fue, como nadie, de los nacionalistas, a los que protegía desde su dorado exilio. Y que no acabó luchando contra la República con los franquistas y nazis porque estos no lo quisieron.
La otra parte de los nacionalistas, los de EA y los dirigentes del mundo abertzale (dirigentes de EA como Peio Urizar, Maiorga Ramírez e Ikerne Badiola, y miembros del entorno etarra como Tasio Erkizia, Iñigo Iruin, Xabier Mikel Errekondo, Rufi Etxeberria y Floren Aoiz, entre otros), se juntaron para proclamar –tal y como hizo la dirigente del entorno etarra Miren Legorburu–que con esta celebración conjunta comienza “una nueva fase” de “acumulación de fuerzas independentistas” que defienden que el pueblo vasco “necesita un Estado propio”. Legorburu ha lamentado que España y Francia continúen con “su política represiva”.
Por su parte, el presidente de EA, Peio Urizar, ha comentado que este acto “deja claro que utilizando únicamente las vías exclusivamente políticas, democráticas y pacíficas” hay “capacidad para ilusionar a una parte importante de la sociedad vasca” y “demostrar que la independencia es un objetivo que se puede conseguir” por este camino.
Tras confluir en torno a una gran ikurriña en el puente de Santiago, los manifestantes han proferido gritos en favor de la independencia y de los presos de ETA.
Bueno, ya ven: más de lo mismo. El nacionalismo institucional proclamando por boca de Urkullu que no van a consentir que se “normalice a la sociedad vasca como quieren los del PP y los del PSOE” (¿no eran los nacionalistas los que de siempre nos han querido normalizar mientras otros sólo aspiramos a vivir en una sociedad normal?); y el otro nacionalismo, el de la mezcla (EA también está en las instituciones), haciendo cálculos para ver cómo se cuelan en las listas de las próximas municipales y pillan cacho. Porque, no sé si lo ha pensado, pero tengo para mí que todos esos planes que nos explicó Rubalcaba la semana pasada no contemplan una sencilla hipótesis: qué hacer con los filoetarras que se cuelen en las listas de un partido que no va a ser ilegalizado, como es el caso de EA. De nada servirá ampliar el plazo para recurrir las candidaturas; o actuar cuando el partido se ilegalice después de estar en las instituciones: no sería el caso de EA. ¿Tiene pensado algo Rubalcaba para ese supuesto? ¿O será que lo tienen bien pensado?






-Y dime ¿que piensas de los nacionalistas?.
-¿de los violentos? o de los ¿teóricamente pacificos?.
-En general de todos.
-Bueno creo que están equivocados y sólo podrán conseguir peor vida para todos los ciudadanos y tienen una muy gran empanada mental. Los violentos son especialmente repugnantes y miserables.
-Algo bueno tendrán ¿no?.
-Por más que me esfuerzo en descubrir algo bueno en el mundo nacionalista no lo encuentro y creo que cualquiera tiene dificil encontra alguna cualidad.
-Hombre la ilusión ¿no?.
-La ilusión de qué, de llevar a la miseria a sus vecinos, la ilusión del transmitirles su egoismo y su racismo. No definitivamente creo que no tienen nada bueno.
-Poco me dice usted.
-Es que algo inventado artificialmente por un lunático, no dá para mucho, lo digo como lo pienso.
-De todos modos muchas gracias.
-Gracias a Usted.
REVUELTOS Y LOS DEMAS….JUNTOS
La sociedad vasca vive un momento transcendental, empieza a sentirse libre, empieza a pensar que sin las estructuras representadas por el nacionalismo, también se puede vivir y con el cambio de las mismas, no solo no ha pasado nada, sino todo lo contrario, sé vive mejor.
La sociedad en general, se siente más a gusto, sé está atreviendo a hablar,a discutir,a dialogar de cosas que hasta hace muy poco tiempo era impensable.
Lo digo desde el conocimiento de esa sociedad, he nacido allí, mí juventud también transcurrió entre sus calles y sus gentes,y nunca podré renegar de mi “Bilbainismo”porque es parte de mi personalidad.
Y digo todo esto porque,ayer se celebró el Aberri Eguna,el día de la “patria vasca “ pero yo no lo celebré.
Y no lo hice, porqué no era “mi día”.
No lo era, porqué creo en una sociedad plurar, en la que nadie sea cuestionado por su ideología, por su manera de pensar y sobre todo por creer en una sociedad más justa, igualitaria y sin discriminaciones de ningún tipo.
Respeto que lo celebren, están en su derecho, pero lo que no admito es que quieran aprovechar su celebración para descalificar a un gobierno democráticamente constituido, qué a pesar de sus defectos, está logrando algo que echábamos mucho de menos: La libertad en el más amplio sentido de la palabra.
Hay celebraciones que están ya muy vistas, yo la que espero y celebraré será cuando el terrorismo desaparezca de nuestro pueblo, y espero que los que celebran el Aberri Eguna estén a nuestro lado.
Un saludo,
Juancho
http://alkimioysuscosas.blogspot.com/
Cuando los nacionalismos estan basados en tergiversar la historia y los hechos ocurridos para el beneficio particular de unos pocos, no merecen mi respeto y mucho menos cuando ningunean la historia de otros pueblos. Un pueblo es grande por los hecho que hace ese pueblo, pasados, presentes o futuros. Cada cual es libre de pensar lo que crea mejor que precisamente eso es la libertad de pensamiento, pero me parece de una mediocridad y una mezquindad sin igual que se cree una mitologia e historia propias con hechos de otros pueblos y luego encima se quiera tener derechos sobre esas mismas gentes. Por este motivo este tipo de celebraciones y otras similares en Cataluña u otros lugares de esta nuestra patria no me generan mas que tristeza. Tristeza por lo fácil que es manipular la razón (si es que la hay) de las personas y lo conformista que es el resto de la sociedad, sobre todo la parte a la que le plagian la identidad. Esto me da a pensar que hay mucho por hacer en la sociedad española que esta como anestesiada ante estos hechos y otros no similares pero tambien de gran gravedad como es la situación económica encubierta que hay en nuestro país. Es como si muchos ciudadanos pensaran “eso no me afecta, esta muy lejos, a mi no me pasará eso, etc”, como cuando vemos guerras por la televisión o casos como la niña de Toledo. Pero no todo es malo, cosas como esta me infunden mas ganas de ayudar a que el cambio de rumbo politico en este pais sea mas pronto que tarde, por el bien de todos los españoles.
Un abrazo,
Alcántara
Hay mucho que decir y por encima de todo, mucha gente a la que convencer, hacer pensar, revolver y zarandear para salir de este sempiterno letargo en que la sociedad parece sumida. Porque este es el escenario en que nos movemos, truculento a mi juicio y sobre todo desesperanzador. Políticos de viejo cuño y antiguos vicios que apelan a los instintos en vez de a la razón y que no dudan jamás en hacer prevalecer los pequeños intereses frente a las grandes necesidades. (“Incorruptibles defensores de lo propio e incansables amigos de lo ajeno” -Les Luthiers-, permítame la cita chistosa). Pero no importa, ese es el gran drama. Lo mismo da lo que hagan o lo que digan, su desfachatez y su inmoralidad, lo mismo da. Siguen cobrando con votos y luego pasteleando con ellos. Ese es su proyecto, esa es su razón de ser, los votos y el pasteleo. Y son listos y también pragmáticos, conocen el tinglado y saben moverse en el caos y el desconcierto. ¿Normalidad?, ¿de qué normalidad hablamos? Ese es un concepto discutible y discutido que diría nuestro mediocre líder sideral. ¿Hay más normalidad que la del PNV gobernando? Y citamos a Aguirre o a Sabino Arana, y si no basta, al gran aita Arzallus, el de la raciología, ese que recogía las nueces que los valientes gudaris de ETA le tiraban. Y se nos llena la boca de vasquismo sin que importe que a cambio haya gente que muere y gente que está amenazada. Pero claro, ese es el precio de la normalidad (y de la grandeza, sólo les falta añadir).
Y es que el populismo triunfa y es una tentación a la que es difícil sustraerse. Los beneficios son seguros e inmediatos. Un gran negocio, sin duda. El problemilla, pequeño pero real, es que detrás de él no hay casi nada y que lo poco que se atisba es de difícil digestión. El nacionalismo es la tierra prometida, es el paraíso, y por tanto, lo único importante, el bien último y supremo, el bálsamo político de Fierabrás, por encima de mezquindades burguesas como la paz, el bienestar o el progreso.
Pero no debe importarnos que el nacionalismo sea eso y solamente eso. Al fin y al cabo, ¿qué más da? Proyecto político, modelo social, económico, educativo,.., eso son zarandajas. Lo realmente sustancial, lo significativo y crucial, es que saben lo que nos importa y nos conmueve, lo que necesitamos para vivir felices y orgullosos. Y más aún, por encima de todo, mejor que lo anterior, trascendente y primordial, es que son gente del pueblo “llano y liso”, como nosotros, que no es que entiendan e identifiquen nuestros problema e intereses, es que los viven. ¿Cómo no votarlos?
Y entretanto, el que aquí suscribe, seguirá golpeándose la cabeza de tiempo en tiempo por ver si es capaz de comprender algo, aunque difícil está. Ahora bien, de mientras, se me ocurre plantearme unas preguntas: ¿yo quiero que me gobierne alguien como yo? ¿Me conformo con eso? ¿No debería aspirar a alguien mejor que yo?
Gracias Rosa, gracias por todo.
La historia nos enseña que todo aquello que ha sido hecho en nombre de una supuesta idea “naci…(entiendase foneticamente) lo que sea” solo ha llevado al odio, la muerte y la destrucion.
Es increible que existan politicos que se llenen la boca y expresen con orgullosa vehemencia su pertenencia a partidos “naci…(entiendase foneticamente) lo que sea” y que la gente les siga…
Que poco hemos aprendido de la Historia y que poca Historia nos han enseñado…
Que triste.
Buenos días,
¿Cuales son a su juicio las razones para que alguien pida la independencia con tanta rotundidad y vehemencia?
Desconozco los entresijos de tal cuestión y por lo tanto me gustaría recibir su opinión al respecto.
Sin comentar sobre el tema de la violencia que está fuera de lugar en todo caso, no obstante si me gustaría compartir con todos algunas reflexiones – preguntas que planteo aquí:
1- ¿no es cierto que cuando alguien se quiere independizar es porque se cree mejor que el otro? – ¿qué es mejor en este caso?
2- ¿dar a alguien no supone quitarle a otro? – ¿a quién?
3- ¿qué es lo que se les ha dado hasta la fecha? – Creo que se les ha dado mucho más de lo recibido
4- ¿cual es el programa que proponen a futuro? – ¿suponiendo que la tienen – qué harían con ella?
5- ¿es legal lo que piden?
Pido disculpas por mi ignorancia en este asunto y les agradezco de antemano su amable respuesta y/o comentarios
Un cordial saludo