Se acabó el recreo
ene 08
Ya se que algunas personas apenas han tenido recreo; y que muchos más que los primeros quisieran no tener tanto “recreo” y levantarse cada mañana temprano al oír el despertador y emprender la jornada laboral. Precisamente por eso es mucha la responsabilidad que asumimos quienes si tenemos un trabajo retribuido y estable en el medio plazo y quienes, además, participamos en la toma de decisiones que afectan a la vida de nuestros conciudadanos.
Todos los analistas coinciden en que este año que acabamos de estrenar va a ser duro e incluso hay quien vaticina que será peor que el que hemos despedido entre campanadas y espumillón. Hoy eso ya no está en discusión, pero si lo ha de estar el cómo nos enfrentamos a las dificultades para evitar que el deterioro económico afecte de forma aún más negativa a aquellos de nuestros conciudadanos que están en peores condiciones para soportarlo.
Hay quién se empeña en explicarnos que la crisis económica es internacional, que está controlada por unos entes extraños llamados mercados y que poco podemos hacer salvo obedecer a no se sabe muy bien quien. Es cierto que la crisis es global; pero no es verdad que lo único que podamos hacer es seguir instrucciones. Porque en nuestro país hay una crisis interna, inequívocamente española, a la que nos tenemos que enfrentar nosotros solitos ya que nadie va a venir de fuera a resolvérnosla. Las instituciones comunitarias intervienen para evitar que nuestros problemas agranden los de la UE; nos dictan el déficit máximo y nos controlan –como al resto de países miembros- el monto total de nuestros presupuestos; pero de nosotros depende en qué y cómo invertimos esos recursos. O sea, la acción política – o la inacción, que es una forma de actuar cada vez más extendida entre los mal llamados políticos- depende de los políticos que los españoles hemos elegido en las urnas. De nuestros políticos –entre los que me cuento-, de su capacidad, de su autonomía ejercida al máximo, de su valor para enfrentarse a las consecuencias de sus actos, dependerá en ultima instancia si seguimos atascados o si aceleramos el paso para no perder el último vagón del último tren que pase por delante.
De nosotros depende que haya barra libre dentro de nuestras fronteras nacionales para malgastar los escasos recursos o que se controlen los presupuestos autonómicos antes de ser aprobados; de nosotros depende que, además de controlar el tope máximo de gasto, impongamos al conjunto de las administraciones públicas que gestionan nuestros impuestos las medidas que hagan efectivos, en condiciones de igualdad, los derechos fundamentales que la Constitución proclama para todos los españoles; de nosotros depende que destinemos una parte sustancial de nuestro dinero a garantizar la sostenibilidad y la cohesión entre territorios y ciudadanos; de nosotros depende que terminemos con las diecisiete fronteras interiores que lastran nuestra capacidad de crecimiento y desarrollo económicos; de nosotros depende que acabemos con los más de cinco mil entes públicos ineficaces, ineficientes y en muchos casos completamente artificiales que pueblan nuestra geografía nacional; de nosotros depende que persigamos el fraude fiscal y afloremos decenas de miles de millones que hoy no se ingresan en nuestras arcas públicas; de nosotros depende que se impulsen políticas activas para que los empresarios y los emprendedores puedan desarrollar sus iniciativas y para que nuestros jóvenes no tengan que irse de España.
No es verdad que haya que dedicarse únicamente a obedecer a quien nos habla en idioma extranjero. No es verdad eso que nos dicen de que las cosas están peor de cómo se suponía; todos sabíamos cómo de mal estaba el asunto; particularmente lo sabían quienes han llegado al Gobierno (por supuesto, los que se ha ido más aún, aunque tampoco lo reconocieran nunca) porque ya estaban gobernando en la mayor parte de las instituciones españolas. No vamos a aceptar que la incapacidad o la cobardía se quieran ocultar echando la culpa al otro. Claro que el Gobierno saliente es políticamente responsable de esta gravísima triple crisis que nos asola; pero por eso han perdido las elecciones los socialistas y para eso se supone que tiene mayoría más que suficiente el Partido Popular: para enfrentarse con los problemas y dejar de echar balones fuera.
No es la hora de la resignación, ni de la vendetta. Es la hora del trabajo y de la responsabilidad. Hay que trabajar con un horizonte de sacrificios y de recompensas. Es la hora de la austeridad selectiva, en palabras de Luis de Velasco. Por eso hay que explicar la verdad a los ciudadanos, incluida la opción de rectificar promesas electorales si hubiera que hacerlo. No hay tiempo que perder, no lo tenemos. Déjense de pedir informes para ganar tiempo mientras se deciden a hacer una cosa o la contraria. ¿Acaso alguien puede dar un informe más fiable sobre Garoña que el que hizo el órgano nacional competente en materia de seguridad nuclear? ¿Acaso hace falta que el Banco de España nos diga lo que ganan los directivos de las Cajas de Ahorro que han nombrado los mismos que piden el informe? ¿Acaso hay que reunir una vez más a las CCAA para pedirles información sobre los centenares de entes públicos que aún no han eliminado?
Señores del Gobierno, sepan que desde UPyD estamos dispuestos a darles todo el tiempo que necesiten para poner en marcha sus políticas, las que consideren las mejores para España. Cien, doscientos, trescientos días… lo que haga falta. Pero no nos tomen el pelo encargando informes, que para eso no hace falta que se reúna el Consejo de Ministros; para decirle a la gente lo que ésta quiere escuchar no hace falta la política, sobra con la demoscopia. Hagan el favor de actuar, de tomar medidas, de enfrentarse a la crisis política y abordar las profundas reformas estructurales sin las cuales será imposible que se reactive la economía en nuestro país. Hagan el favor de no faltarnos al respeto al conjunto de los ciudadanos buscando disculpas para abordar (o no hacerlo) todas las cuestiones pendientes. Y no caigan en la tentación de copiar lo peor de aquellos a los que han sustituido: comportarse con soberbia con los débiles, y ser sumisos o acomplejados frente a los poderosos.
Y también es la hora de hablar alto y claro frente a quienes quieren protagonizar una segunda transición en la que los terroristas y todos sus cómplices hablen en condiciones de igualdad a las víctimas y a todos los que han luchado en defensa de la democracia. Basta ya de discursos hipócritas y cobardes; basta ya de escuchar impávidos los gritos de quienes claman en las calles vascas a favor de los criminales; basta ya de neutralidades cómplices. Sólo una sociedad democrática y éticamente enferma puede tolerar manifestaciones como la que recorrió Bilbao la tarde de este último sábado. Sólo una sociedad sin cuajo democrático permite que sus calles se llenen de gritos a favor de los criminales; sólo gentes sin principios pueden permanecer calladas viendo al frente de esa exhibición de fanatismo a personas que hoy dirigen instituciones democráticas. ¿Hemos de aceptar que los enemigos de la democracia acaben democráticamente con ella?
Creo que no, que el recreo se ha terminado para todos y para todo. Es la hora de actuar sobre nuestros profundos problemas estructurales; es la hora de impulsar un modelo de país sostenible en lo económico y viable en lo político, que garantice la cohesión y la igualdad entre españoles. Es la hora de revisar y de unir todo lo que hemos ido desmantelando en las últimas legislaturas; es la hora de reivindicar derechos de ciudadanía frente a los discursos identitarios que tanto daño han hecho a nuestra joven democracia. Es la hora de defender la democracia, la ley y la justicia. Es la hora de la política y de los políticos sin miedo. Pongámonos a ello.










Mucho trabajo por delante, Rosa. Pero cada vez más personas para hacerlo. Sabemos que PP y PSOE no están por la labor de que las cosas cambien realmente. Están muy cómodos en sus respectivos y alternativos papeles. Para eso está UPyD. Para decir lo que tantos pensamos y tantos callan.
En particular, valoro tu alusión a la central de Garoña, no muy lejos de donde escribo, así como a la nauseabunda manifestación de ayer, que hemos tratado hoy en el Blog Vía Magenta, http://viamagenta.wordpress.com/, al que, por supuesto, nos encantaría visitaras. Un abrazo.
El problema vasco es grave, pues en las “ikastolas” ya les enseñan y adoctrinan bajo la idea de que son una nación ocupada. Y esto hay que arreglarlo con política de estado y con la ley en la mano. Y a partir de ahí, no hay que removerlo mucho, cuanto menos caso hagamos de sus demostraciones mediaticas mejor, pues eso es lo que ellos buscan, crear problema, crear conflicto. Nosotros tenemos que hacerles vacio, como si no existieran esos retos y esas manifestaciones,y es en el parlamento donde hay que rebatirles, decirles a que clase de delincuentes protegen, fuera, en la calle, como si no existieran y que la ley siga su curso. Aunque tengamos treinta años de democracia, no hay que olvidar la historia de España, ¿no se? Si se me entiende.
¿Y para éso habeis ganado con mayoria unas lecciones, sólo para hacer lo mismo?, vosotros no mereceis la confianza de los que os han votado ¿y sabeis porqué?, pues porque sabeis lo que hay que hacer pero no teneis ni el valor ni la determinación para hacerlo.
Querida Rosa, soy militante de UPyD y creo que deberías leer esté artículo de Roberto Centeno que pidió el voto para nosotros.
Hasta aquí hemos llegado: o las autonomías o nosotros
Roberto Centeno 09/01/2012 06:00h
“Nos han jodido bien, si tuvieran vergüenza se pegarían un tiro”, me decía mi amigo Cela sobre los padres de la Transición, quienes nos impusieron este engendro de Estado y de dictadura partitocrática. La casta política jamás renunciará a su enorme entramado de expolio y corrupción: 17 estados, 8.000 ayuntamientos, 4.000 empresas públicas y el 70% del presupuesto, que manejan como les place. Están dispuestos a hundirnos para varias generaciones. Sin embargo, el dilema es muy simple: o ellos o nosotros; o la casta política o nuestros hijos y su futuro.
Rajoy, quien gusta de desaparecer siempre que hay problemas, no ha cambiado el rumbo. Se inclina por mantener el tamaño del Estado a costa de la economía productiva. Mientras, PNV, CiU y Amaiur exigen que escojamos ya entre pagarles un tributo, ahora que estamos en ruina, o la independencia. Y ni lo uno ni lo otro, tal y como hace Francia con los catalanes y vascos franceses.
No solo nos han arruinado, sino que han infligido un daño irreparable al tejido productivo, rematado por Rajoy al colocarnos a la cabeza de Europa en impuestos a la renta y al ahorro, una medida que generará una recesión sin precedentes. “Ha puesto a España en una espiral descendente”, afirma The Economist. Mientras la casta política no solo no reduce un sector público gigantesco, que mantiene dos millones de personas a nuestra costa, Rajoy anuncia que no dejará suspender pagos a ninguna comunidad ni ayuntamiento. Es de locos: “Gasten lo que quieran, el Estado les avala”.
Sin embargo, nada como las cifras para conocer el grado de engaño y de expolio al que nos somete la casta política. El pasado miércoles este diario publicó un artículo que narraba cómo las CCAA han creado miles de empresas públicaspara colocar a familiares y amigos -520.000 enchufados en conjunto con sueldos superiores a los de los funcionarios- y esconder su deuda. Son empresas que escapan a todo tipo de control: sus empleados se contratan a dedo y no tienen que rendir cuentas a nadie, ni siquiera a los parlamentos autonómicos, una práctica que no tiene parangón en el mundo civilizado.
Pues bien, según el Banco de España su deuda asciende a 15.500 millones de euros, una cifra disparatada que no coincide ni de lejos con la real. En el desglose me encuentro con Valencia, comunidad que conozco bien, cuya deuda en el informe se cifra en 1.694 millones. ¿Qué engaño es este? Solo CIEGSA, la empresa pública para la construcción de escuelas, tiene una deuda de 2.000 millones; la de EPSAR, dedicada a la construcción de depuradoras, alcanza los 1.000 millones; Canal Nou y otros medios suman una deuda de 1.300; la Ciudad de las Artes y de las Ciencias, después de haber recibido 1.900 millones de fondos públicos, tiene un agujero de 500; y así 46 más. El total arroja una deuda de 9.200 millones, ¡cinco veces superior a la oficial, Doña Soraya!
No cierran empresas pero encargan un estudio
Tras el hachazo al ahorro y al salario de las familias -en palabras de Alberto Recarte, “nadie pasa ya a Rajoy por la izquierda”, dado que ha colocado el tipo máximo del IRPF en el 52% frente al 50% que pedía Izquierda Unida- se había filtrado que el Gobierno cerraría el jueves 350 empresa de las 454 del Estado -lo de subir el IVA, hidrocarburos, Patrimonio y demás lo dejan para después de las elecciones andaluzas-. No han cerrado ni una. En lugar de eso Sáenz de Santamaría ha encargado un estudio y ha anunciado un maravilloso plan antifraude para recaudar 8.171 millones y 25 céntimos. Bruselas lo ha definido como una tomadura de pelo. Ya puestos, ¿por qué no recaudar 81.710? El viejo plan antifraude de Zapatero pretendía recaudar 70.000 millones y, claro, una abogada del Estado no va a ser menos que un abogadillo de cuarto y mitad.
La casta política ha aniquilado sin piedad a decenas de miles de pymes y a cientos de miles de autónomos (33.000 solo en 2011) porque no les pagan (deben más de 70.000 millones de euros a proveedores), condenando a millones de españoles productivos al paro para que sus enchufados, totalmente improductivos, puedan seguir comiendo la sopa boba
Sin embargo, el disparate con mayúsculas, el que demuestra que no saben ni dónde tienen la mano derecha, ha sido la fiscalidad sobre las ganancias de capital, que han subido hasta un nivel sin precedentes. La medida no solo no incrementa la recaudación sino que la reduce. Todo hacendista sabe que hay una relación inversa entre tributación sobre las ganancias de capital y recaudación que es muy superior a lo proporcional. Una reducción de un punto en los impuestos sobre las ganancias de capital eleva un 10% la recaudación por este impuesto. Más graves son, incluso, los efectos devastadores sobre el conjunto de la economía: reduce la inversión, reduce la competitividad y aumenta el paro. No se puede hacer peor. Sus incondicionales, y las almas cándidas, argumentarán: “No les dais tiempo, esperad y veréis”. Zapatero nos llevaba al abismo. Rajoy, cuanto menos, debería haber cambiado de dirección. Pero ha hecho lo contrario, ha acelerado el camino a la perdición.
Pongamos un ejemplo en cifras. Valencia, que ostenta el récord de endeudamiento/PIB, no modificará los gastos de 2011 en sus presupuestos para el presente año. Será por dinero: 13.754 millones de la administración general, más 2.420 millones de empresas públicas, fundaciones y chiringuitos… en total: 16.174. Ingresos no financieros (suponiendo un incremento del PIB del 1%) de 12.000 millones. Y ahora, su gran plan de ahorro: “Vamos a ahorrar 280 millones subiendo impuestos”. La cita es textual. ¿Desde cuándo subir impuestos es ahorrar? Pretenden reducir 440 millones de gastos sanitarios “gracias a una mejora en la eficiencia sin mermar la calidad del servicio” -una burla- y otros 270 millones reduciendo salarios y horario de eventuales. Después, el no va más del engaño, reducirán las 46 empresas públicas a seis, pero sin cerrar ninguna; las juntan todas en seis holdings para ocultar deuda. El ahorro total es de 1.000 millones. ¿Y los 3.000 restantes?, ¿y los 1.000 o más porque la economía caerá en torno al 4%?
Ya no pagan a las concesiones sanitarias, a la universidades, a las farmacias… deben a proveedores no menos de 7.000 millones. Deben devolver 500 millones en febrero y no tienen un céntimo. Eso sí, de recortar en despilfarro nada. Ni una palabra de fastos, eventos encargados a dedo, televisiones, empresas públicas inútiles, embajadas, coches oficiales, oficinas de lujo y aeropuertos sin aviones. No es de extrañar que estos insensatos hayan elevado la deuda oficial en un 75% desde 2008, hasta los 20.469 millones.
Si se suma lo camuflado en las empresas públicas, intereses e impagados, el déficit real es de unos 43.000 millones, el doble que el oficial. ¿Qué hace mientras Rajoy? Obligar el jueves a la banca a darles 1.200 millones con nuestro aval para que sigan gastando y mintiendo, mientras asfixia a las Fuerzas Armadas -menos elogios, Majestad, cuando las dejáis inoperativas para que la casta política mantenga el despilfarro- y recorta en Sanidad y gasto social.
Referéndum inmediato sobre el sistema autonómico
Por ello, repito lo dicho al principio: hasta aquí hemos llegado. O acabamos con la casta política o ésta acaba con nuestras familias y nuestro futuro. Así de claro y dramático. Fíjense en el Congreso o en el Senado, órgano inútil, que se niega a ahorrar un solo céntimo mientras piden austeridad con una desvergüenza pasmosa. O la alcaldesa de Madrid, con 1.500 asesores y 137 coches oficiales, dado que todos los concejales tienen uno, y pretende recortar… ¡10 millones de euros! O la Comunidad de Madrid, definida como el “ejemplo de austeridad a seguir”, que mantiene el mismo nivel de gasto que en 2011 y cuyo déficit se incrementa en un 80%, de 1.435 a 2.583 millones. O Cataluña, donde el despilfarro y la corrupción alcanzan tales niveles que convierten los casos acaecidos en el resto de España en una broma. Hasta las subvenciones de la UE a los agricultores y el dinero de las infraestructuras se las queda la casta política para pagar embajadas y televisiones, coches oficiales y oficinas de lujo.
Pero, sobre todo, fíjense en los gigantescos tentáculos de la clase política en comunidades y ayuntamientos, donde han colocado a dedo a dos millones de amigos y parientes, entre empleados públicos y asesores. La misma casta política que ha aniquilado sin piedad a decenas de miles de pymes y a cientos de miles de autónomos (33.000 solo en 2011) porque no les pagan (deben más de 70.000 millones de euros a proveedores), condenando a millones de españoles productivos al paro para que sus enchufados, totalmente improductivos, puedan seguir comiendo la sopa boba.
En conjunto, un despilfarro de 120.000 millones de euros año, 34.000 de los cuales se disuelven en duplicidades y el resto en despilfarro absolutamente innecesario. Esto no es todo: las siete cajas intervenidas por el BdE, cuyo deber era cerrarlas, necesitarán más de 40.000 millones de dinero público. Y eso para empezar, pues solo representan el 10% del total. El “banco malo” incrementaría la deuda de España en 104.000 millones. Ninguna nación puede sobrevivir con tal grado de irresponsabilidad.
Todo lo anterior solo tiene una salida democrática. Convocar de inmediato un referéndum para la supresión del sistema autonómico. No adaptar, ni optimizar, esto tiene que acabarse de raíz. Para convocarlo se necesitan 500.000 firmas. Rosa Díez las sacaría con mover el dedo meñique. Si se consigue, ni Rajoy, ni Rubalcaba, ni su Majestad, aunque lo intentarán, podrían impedirlo si la gente sale a la vez a la calle. Y el resultado del referéndum sería aplastante contra el sistema autonómico. ¿Qué lo sustituirá? Pues cualquier sistema democrático actual, ninguno de los cuales se asemeja a este engendro. Recojo dos posibilidades, que podrían constituir una segunda pregunta del referéndum: centralismo descentralizado tipo Francia, o Estado federal, tipo Alemania. Cualquiera serviría. Fuera de esto, España no tiene salida. Y quien no sea capaz de movilizarse para defender el futuro de sus hijos, merecerá lo que le pase.
Querida Rosa, soy militante de UPyD y este artículo de Arturo Pérez Reverte también lo deberías leer para presentar iniciativas legislativas contra los disparates que aquí se cuentan.
INDECENTE (Arturo Pérez Reverte)
Me gustaría transmitirle al Gobierno pasado, al actual, y al que puede venir lo siguiente:
TENGAN LA VERGÜENZA de hacer un plan para que la Banca devuelva al erario público los miles de millones de euros que Vds. les han dado para aumentar los beneficios de sus accionistas y directivos; en vez de facilitar el crédito a las familias y a las empresas, erradicarlas comisiones por los servicios bancarios y que dejen de cobrar a los españoles más humildes €30.01, cada vez que su menguada cuenta se queda sin saldo. Cosa que ocurre cada 1º de mes cuando les cargan las facturas de colegios, comunidades, telefonía, Etc. y aun no les han abonado la nómina.
PONGAN COTO a los desmanes de las empresas de telefonía y de ADSL que ofrecen los servicios más caros de Europa y de peor calidad..
ELIMINEN cargos y asesores de confianza, nombrados a dedo que, pese a ser innecesarios en su mayor parte, son los que cobran los sueldazos en las Administraciones Públicas y su teórica función puede ser desempeñada de forma más cualificada por muchos funcionarios públicos titulados y que lamentablemente están infrautilizados.
HAGAN que los políticos corruptos de sus partidos devuelvan el dinero equivalente a los perjuicios que han causado al erario público con su mala gestión o/y sus fechorías, y endurezcan el Código Penal con procedimientos judiciales más rápidos y con castigos ejemplares para ellos.
INDECENTE, es que el salario mínimo de un trabajador sea de 624 €/mes y el de un diputado de 3.996, pudiendo llegar, con dietas y otras prebendas, a 6.500 €/mes. Y bastantes más por diferentes motivos que se le pueden agregar.
INDECENTE, es que un profesor, un maestro, un catedrático de universidad o un cirujano de la sanidad pública, ganen menos que el concejal de festejos de un ayuntamiento de tercera.
INDECENTE, es que los políticos se suban sus retribuciones en el porcentaje que les apetezca (siempre por unanimidad, por supuesto, y al inicio de la legislatura).
INDECENTE, es que un ciudadano tenga que cotizar 35/40 años para percibir una jubilación y a los diputados les baste sólo con siete, y que los miembros del gobierno, para cobrar la pensión máxima, sólo necesiten jurar el cargo.
INDECENTE, es que los diputados sean los únicos trabajadores (¿?) de este país que están exentos de tributar un tercio de su sueldo del IRPF.
INDECENTE, es colocar en la administración a miles de asesores = (léase amigotes con sueldos que ya desearían los técnicos más cualificados)
INDECENTE, es el ingente dinero destinado a sostener a los partidos y sindicatos pesebreros, aprobados por los mismos políticos que viven de ellos.
INDECENTE, es que a un político no se le exija superar una mínima prueba de capacidad para ejercer su cargo (ni cultural ni intelectual).
INDECENTE, es el coste que representa para los ciudadanos sus comidas, coches oficiales, chóferes, viajes (siempre en gran clase)y tarjetas de crédito por doquier.
INDECENTE, No es que no se congelen el sueldo sus señorías, sino que NO se lo bajen.
INDECENTE, es que sus señorías tengan seis meses de vacaciones al año.
INDECENTE, es que ministros, secretarios de estado y altos cargos de la política, cuando cesan, son los únicos ciudadanos de este país que pueden legalmente percibir dos salarios del ERARIO PÚBLICO.
Y que sea cuál sea el color del gobierno, toooooooodos los políticos se benefician de este moderno “derecho de pernada” mientras no se cambien las leyes que lo regula.
¿Y quiénes las cambiarán? ¿Ellos mismos? Já.
Juntemos firmas para que haya un proyecto de ley con “cara y ojos” para acabar con estos privilegios, y con otros.
¡¡¡ Haz que esto llegue al Congreso a través de tus amigos !!!
ÉSTA SÍ DEBERÍA SER UNA DE ESAS CADENAS QUE NO SE DEBE ROMPER, PORQUE SÓLO NOSOTROS PODEMOS PONERLE REMEDIO A ESTO, Y ÉSTA, SI QUE TRAERÁ AÑOS DE MALA SUERTE SI NO PONEMOS REMEDIO, está en juego nuestro futuro y el de nuestros hijos.
Si solo fuera inacción politica Rosa ,España todavía la aguantaríamos
sobre nuestras espaldas con orgullo,pero es que 1.2 millones de euros de eres gastados al parecer coca ,mas lo que no se dice,o el gurtel con una pais valencianoa antaño rico,hoy en la quiebra ,con una cataluña con mas deuda que un pais pequeño ,con una andalucia que ha iido comprando votos,o un pais vasco con terrorismo o unas ceuta o melilla que pueden ser motivo de una guerra o unas castillas dilapidadas ..o una murcia en quiebra etc solo augura un perfil mas negro que me callo.Espero que Rajoy,de verdad,no mienta porque todos sabemos los sinverguenzas de uno y otro bando que estan todos los dias en el punto de mira de la verguenza nacional.Siempre me acuerdo de Unamuno con aquello de DUELE ESPAÑA y sinceramente ,espero que mi pais que tanto amamos y que damos el pellejo por el y que la historia siempre lo han salvado los mismos,no caiga mas hundido porque se que rajoy a a dar la cara ,lo se porque nos jugamos la continuidad TODOS y se que tu Rosa eres la que siempre has luchado por el verdadero progreso de España que te fuiste cuando podrias haber optado por un seguro comodo y que has optado por darnos energia y tu fuerza y nos trasmites la ilusion por conducir este pais a los que todavia tenemos en la honradez un valor y en el progreso una satisfaccion y en el futuro una fuerza que nos impulsa .Seremos muchos mas con gente como tu que servira para conducir a los grandes porque ellos tienen el poder pero nosotros TENEMOS LA FUERZA.