No somos como ellos

ago 20

Artículo publicado en el diario El Mundo el 20 de agosto de 2012

«- Nosotros somos los buenos, ¿verdad, papá…? Tú lo dijiste, nosotros portamos el fuego. Nosotros nunca comeremos a nadie, ¿verdad, papá?

- Naturalmente que no.

- ¿Ni aunque nos muriésemos de hambre?

- Ya nos estamos muriendo de hambre, hijo». La carretera, de Cormac McCarthy.

No hace falta que digamos cada día que nosotros no somos como los etarras; no hace falta que justifiquemos las razones de los demócratas ante las sinrazones de los terroristas que cumplen penas de prisión por atroces crímenes contra inocentes seres humanos; no hace falta que pidamos perdón a diario por exigir que la ley se aplique para hacer justicia y no para que se beneficien de ella los que la combaten con fuego y terror; no hace falta que demostremos a nadie que los terroristas son los malos y los demócratas los buenos.

No hace falta que expliquemos en cada momento que las víctimas son todas inocentes y los verdugos todos culpables; no haría falta que explicáramos que el reglamento penitenciario no obliga a ningún Gobierno a mandar a su casa a criminales por muy terminal que sea el estado de su enfermedad; no haría falta decir que no pueden morir con dignidad, ni en su casa ni en ningún otro lugar, quienes han vivido sin ella.

Pero sí hace falta recordar que ya hemos vivido un suceso como éste en el que los terroristas se declaran en huelga de hambre para solicitar la libertad de uno de los suyos; cabe recordar que aquel episodio fue también un chantaje a la democracia, del que el Gobierno del PSOE fue destinatario y protagonista, y que fue justificado por «razones humanitarias»: exactamente lo mismo que ha hecho el Ejecutivo del PP.

Me niego a aceptar que la exigencia de justicia sea tachada por las almas puras de afán vengativo. Me niego a formar parte de toda esa gente tan «buena», tan pacifista, tan «demócrata» que cree necesario justificarse diariamente ante los enemigos jurados de la democracia.

Naturalmente que no somos como ellos. Y por eso, nosotros exigimos que caiga el peso de la ley contra los enemigos de la democracia, contra los verdugos de los ciudadanos inocentes, contra los que nos han arrebatado tantos años de libertad.

Claro que no somos como ellos. Por eso defendemos nuestras instituciones contra las bombas y contra el chantaje. Por eso, porque no somos como ellos, no queremos empates entre el bien y el mal; queremos que triunfe la ley contra la barbarie. Porque no somos como ellos les plantaremos cara hasta el final y no pediremos perdón por no darles tregua.

Obviamente, no somos como ellos; por eso nos matan.

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!2 comentarios

  1. atlante /

    Por supuesto. Y algunos nos preguntamos: ¿hoy la ley, o el que aplica la ley, al servicio de quién está?,¿está siendo útil a lo que demanda esta sociedad democrática?,…., en estos últimos tiempos demasiadas frases acaban en la misma palabra: decepción.

    Los valores firmes, las convicciones no aparecen en los hechos.

    Solo hay paños y sobre todo apaños. No somos como ellos, pero no nos tienen en cuenta.

    Por cierto: un pirómano debería haber sido considerado un terrorista desde hace mucho tiempo, mata mucha vida, mueren muchas personas por sus actos y nos deja un legado futuro sembrado de cenizas, otro ejemplo más de que la ley hoy por hoy en muchos aspectos, no está al servicio de la sociedad y cuando eso es frecuente, las siguientes frases deberían acabar en la palabra revolución, democrática, pero revolución.

    Saludos

  2. Mariano Rajoy, el Presidente del Gobierno de España, trata con delicadeza a un preso de ETA. Yo me niego a tratar con delicadeza a ETA, a sus presos y a sus amigos mientras no condenen su historia de violencia y ayuden a esclarecer los asesinatos pendientes de juicio. Me niego a aceptar que la exigencia de justicia sea tachada de venganza. Y también me niego a tener que justificarme diariamente por exigirla. http://loqueveoenelcamino.blogspot.com.es/2012/08/rajoy-trata-con-delicadeza-eta.html

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